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La política de convergencia

Ramón Tamames y Alonso Puerta, los otros promotores

Dos formaciones políticas, el Partido de Acción Socialista (Pasoc), que dirige Alonso Puerta, y la Federación Progresista, de Ramón Tamames, disputan al PCE la paternidad de la idea de la convergencia en el panorama político español (la teoría de la convergencia entre los partidos de clase y los nuevos movimientos ciudadanos, en su actual formulación, arrancan para muchos de los escritos de Marcuse y Gil Grenn en la década de los sesenta en EE UU).La aparente coincidencia de estos dos pequeños partidos con el PCE en la estrategia de convergencia está llena de recelos y cautelas. Ramón Tamames advierte que la posible alternativa electoral, "o va con un emblema común, con sus propias señas de identidad, o no tiene sentido. No se puede aceptar que el PCE o cualquier otro partido diga: aquí me presento solo y allí con un amiguete. El éxito de la convergencia es que la suma electoral del conjunto sea superior a la de los sumandos por separado. Y ello puede conseguirse con una buena plataforma, que refleje a multitud de grupos y cuyo protagonismo prime sobre el de las organizaciones que la conforman. Si empezamos a hablar de listas electorales ahora no vamos a ningún sitio".

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La idea de la Federación Progresista, en este sentido, es que las distintas fuerzas partidarias de la convergencia deberían reunirse, de forma autoconvocada, sin condiciones previas y sin otro propósito que el intercambio inicial de sus respectivas iniciativas. De esa reunión podría surgir un programa de trabajo que llevara a la redacción de unas primeras bases de acuerdo.

Alonso Puerta, por su parte, cree que una plataforma de pequeños partidos, si están sintonizados y enraizados en la sociedad, puede propiciar cambios sustanciales en los grandes partidos y en las capas sociales que les apoyan. Para él, los grandes partidos se han oligarquizado en las cúpulas directivas, hay muchos ciudadanos mal ubicados (socialistas en el PCE, gente de derechas en el PSOE). En este contexto hay tres o cuatro millones de ciudadanos de izquierda que dieron su voto al PSOE en 1982 y que hoy se encuentran decepcionados: obreros víctimas del desmantelamiento industrial, pensionistas y jóvenes sin horizontes de trabajo en los próximos años. Toda una base electoral para la estrategia de una alternativa de izquierdas al Gobierno socialista.

Alonso Puerta cree que la política de convergencia debe ir más allá de una plataforma electoral y no descarta la posibilidad de caminar hacia un nuevo partido. "Entre socialistas de izquierda y eurocomunistas hay muy pocas diferencias. Las tradiciones son distintas, pero objetivos, conclusiones y bases son parecidos".

Los tres partidos coinciden en criticar la derechización de la política económica del PSOE, su atlantismo y la creciente amenaza a las libertades.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 21 de abril de 1985