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El PSOE elabora un informe sobre la solvencia del empresario Marcos Eguizábal

El retraso en la adjudicación definitiva de las bodegas Federico Paternina, después de que la comisión asesora para la reprivatización de Rumasa eligiera la oferta de Marcos Eguizábal el pasado 28 de enero, ha desatado una avalancha de hipótesis diversas sobre la posibilidad de que el empresario riojano no sea el próximo dueño de Paternina.

El Gobierno, según distintas fuentes, estaría estudiando nuevos datos sobre la trayectoria económica de Marcos Eguizábal y sus posibles intenciones con las bodegas riojanas expropiadas a Rumasa. El Patrimonio del Estado ha enviado al ministro de Hacienda un informe claramente favorable al que ahora mismo ya es dueño de las bodegas Lan y Franco-Españolas, señalando su solvencia económica y la campaña de desprestigio a todos los niveles de que estaría siendo objeto directa o indirectamente por parte de Savin, su principal competidor en la compra de Bodegas Franco-Españolas y de Paternina.Sin embargo, otro informe, solicitado a través del Partido Socialista de La Rioja y con destino a "las más altas esferas del partido en Madrid", según se ha señalado a este periódico, destaca la trayectoria especulativa que ha seguido Marcos Eguizábal en el negocio vinícola riojano.

Marcos Eguizábal, se comenta en este informe, compró Bodegas y Viñedos en 1980, cerrándola poco después y despidiendo a todos los empleados. Aunque después volvió a abrir esta pequeña bodega, su actividad en el mercado ha sido casi nula.

En 1983 y 1984 Marcos Eguizábal compró bastante uva, elaborando de tres a cuatro millones de litros de vino en unas bodegas alquiladas en Tudelilla y Fuenmayor. Según el informe, se presume que este vino, que actualmente lo ha trasladado a Franco-Españolas, tiene una calidad deficiente debido al mal estado de los depósitos y barricas, motivo que puede explicar el reciente despido del enólogo de Bodegas y Viñedos.

La presencia de Marcos Eguizábal en el sector del vino de Rioja empieza a hacerse notar en el mes de septiembre del año pasado, cuando realizó la primera operación importante de compra de uva de la campaña 84 pagando 70 pesetas el kilo a la sociedad Monteyerga, de Alfaro, tirando muy fuerte de los precios al alza cuando tenía una existencias de casi cuatro millones de litros y no comercializaba apenas vinos embotellados. Por todo ello, la operación fue calificada en distintos medios del sector como puramente especulativa.

Recientemente, después de la adjudicación de las bodegas Lan y Franco-Españolas, el director técnico de Lan, señor Aizpurúa, actuando, según señaló, por mandato de Marcos Eguizábal, realizó una serie de consultas ante la Consejería de Agricultura de La Rieja y otros organismos sobre las posibilidades de que fuera autorizada la instalación de una doble bodega en Franco-Españolas y Paternina, planteando además la posibilidad de establecer una bodega no acogida a la denominación de origen Rioja en Santo Domingo de la Calzada.

Protestas por la adjudicación

Aparte de estos datos y de la dura competencia que se ha establecido entre el grupo Savin y Marcos Eguizábal, también se ha puesto en entredicho el sistema seguido por la comisión asesora del Patrimonio para la adjudicación de las bodegas, basándose en que no todos los candidatos han tenido acceso a la misma información.Tanto Savin como el heterogéneo grupo riojano, del que no se conoce la cabeza visible, han presentado sendas reclamaciones a la comisión reprivatizadora contra la decisión de adjudicar a Marcos Eguizábal las bodegas Paternina.

Sin embargo, sectores tanto de la Administración riojana como de la central opinan que se está montando una campaña de confusionismo sobre Marcos Eguizábal para interferir en la próxima decisión del Consejo de Ministros sobre Paternina.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 18 de febrero de 1985

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