Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
BALONCESTO

Barcelona y CAI se enfrentarán en semifinales de la Recopa

El Barcelona superó la ventaja de 8 puntos que traía el ASVEL (94-86), al vencerle ayer por 96-86, adjudicándose el primer lugar del Grupo B de la Recopa y emparejándose en una de la semifinales con CAI Zaragoza.Los primeros siete minutos del partido fueron para los franceses, que dominaban 10-19. A partir de ese instante, dos circunstancias iban a facilitar la recuperación azulgrana. Por un lado, el error de Alain Gilles, entrenador francés, que realizó una serie de cambios cuando mejor estaba jugando su equipo, y la triple sustitución ordenada por Flores. Seara (por Solozábal), De la Cruz (Howard) y Ansa (Sibilio).

Epi hizo vibrar al Palau con algunas canastas antológicas, sobre todo dos con aquel estilo tan personal, es decir, soportando el bloqueo y el choque en el aire de dos rivales, que dan con él en el suelo, mientras el balón penetra en el aro. El desconcertado Gilles tuvo que sorportar un 55-42 en el descanso.

La segunda parte sirvió para comprobar que la fama de Epi lo somete a marcajes que lindan los límites de lo permitido no sólo por el reglamento. Y, también, que en el equipo de Flores no sólo juegan los aleros. Los pivots entran más en juego que antes.

El CAI, derrotado

No sirvió la festividad del patrón San Valero y el Zalguiris Kaunas se clasificó primero en el grupo de cuartos de final sin ningún género de dificultades al vencer al CAI por 65-89, demostrando una solidez y una autoridad incuestionable, según informa José María Turmo.

Los soviéticos no es que se tomaran las cosas demasiado en serio. Su visita a Zaragoza ha tenido en realidad su mucho de folklore, con fiestas en discotecas y visita hoy a una cooperativa vinícola de Cariñena. Por otra parte, ayer en la cancha se permitieron algunas notables licencias, como realizar ¡90 tiros! con un porcentaje sólo discreto -44%- que sin embargo no les impidió pasearse con total comodidad, especialmente en la segunda mitad, cuando el CAI se hundió irremediablemente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 30 de enero de 1985