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MOTOCICLISMO

Barry Sheene se retira de la competición

El piloto motociclista británico Barry Sheene, ex campeón del mundo de la máxima categoría durante los años 1976 y 1977, anunció ayer en Londres su retirada definitiva de la competición. Sheene, de 33 años de edad e hijo de un mecánico de motos, comenzó a los 17 años su carrera deportiva. En sus 16 años de actividad, el piloto británico cosechó grandes triunfos, pero también gravísimos accidentes que le dejaron secuelas imborrables y tantas placas y tornillos dentro de su cuerpo que, según dice, le impiden acercarse a ningún imán.Barry Sheene comenzó a correr en las pequeñas cilindradas. Su padre, mecánico y gran aficionado, le acompañaba a las carreras y se encargaba de la preparación y puesta a punto de sus motos.

Sus primeras victorias las consiguió en la categoría de 125 cc, en el comienzo de la década de los setenta, precisamente como gran rival de Ángel Nieto. El español, después de una cerradísima lucha logró el título mundial de 1971 -el tercero en la larga lista de Nieto- después de imponerse a Sheene, que quedó subcampeón.

Sheene pasó a cilindradas superiores. Su carácter simpático y extrovertido, y su extraña y personalísima forma de pilotar, siempre rápido pero con una postura por entonces sorprendente, llamaron la atención rápidamente. Las victorias le dieron lo que le faltaba para completar la imagen de un mito.

En 1975 sufrió un terrible accidente en Daytona (Estados Unidos). El neumático trasero reventó en plena recta, y Barry Sheene salió catapultado a más de 280 kilómetros por hora. Se rompió todo. Durante una larga temporada, tuvo que guardar reposo absoluto en una especie de cama de escayola para recomponer su destrozadaanatomía. Pero, un año más tarde, consiguió el título mundial de 50Occ, que reeditó en 1977.

Hace dos años, en esta ocasión en el circuito de Silverstone, el británico volvió a sufrir un dramático accidente. Sheene chocó con las barreras de protección cuando rodaba a más de 260 kilómetros por hora. Luchó durante algún tiempo entre la vida y la muerte, pero, finalmente, salió adelante con cinco placas metálicas en sus piernas, a modo de huesos, y 27 tuercas.

Aún renqueante volvió a la competición. Casi sin fuerza en sus piernas metálicas, con el cuerpo cruzado anárquicamente como por una terrible cremallera de puntos de sutura; su andar renqueante, como articulado; su casco con la figura del Pato Donald, en el que tiene practicado un agujero para poder seguir fumando hasta en la parrilla de salida; su inconfundible número siete bordado a la espalda, como un amuleto, y al volante desu Rolls-Royce matriculado con sus iniciales, Barry Sheene volvió de nuevo a los circuitos.

El cansancio, los accidentes, la falta de material y el nacimiento de su hija, han decicido su retirada.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 10 de enero de 1985