Un lenguaje muy peculiar
José Luis Roca es un hombre que jamás ha hecho ostentación de su riqueza. "¿Qué dirían mis obreros si me vieran con un coche lujoso?", llegó a comentar un día. Para algunos, actúa como "un auténtico dictador", pero él se limita a decir que "no soy un ogro". Hay en Roca una cierta dosis de paternalismo y su lenguaje es muy peculiar. Un ejemplo de su forma de actuar es la carta que envió a sus trabajadores de Alcorisa durante el conflicto suscitado entre él y el concejal Omedas Lecha."Desde hace ya bastante tiempo existe un ataque sistemático y despiadado hacia los intereses de nuestra empresa por un grupo reducido de personas que, apoyándose en su ideología, pretende destruir todo aquello que su mala fe e incapacidad no han sido lo suficientemente hombres de realizar en beneficio de un grupo de familias que viven en Alcorisa".
"Son momentos dificiles en la vida de la empresa y a mi juicio ha llegado el momento de definirnos si la existencia de la misma nos interesa... Hemos de luchar codo a codo, todos unidos, con las armas necesarias para que los intrusos desaparezcan de nuestras cercanías y dejen de interponerse en nuestro camino".


























































