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UGT, a favor de mantener Hispano Alemana en el sector público para romper el monopolio de las grandes empresas de construcción

A dos días de la reunión de la comisión asesora de reprivatización de las empresas de Rumasa, para tomar la decisión sobre la adjudicación de Hispano Alemana de Construcciones y Galerías Preciados, UGT, por boca de Manuel Garnacho, secretario general de la federación de Construcción del Sindicato socialista, mostró su total rechazo a la reprivatización de la empresa constructora. Garnacho señaló que con esta decisión se perdía la oportunidad de que el Estado contara con una empresa de construcción que sirviera para romper el monopolio que en la obra pública mantiene Seopán (Asociación de Empresas de Obras Públicas de Ámbito Nacional). Por otra parte, la empresa Bodegas Pedro Rovira adquirió, por cerca de 100 millones de pesetas, las Destilerías Mollfullera, fabricante del licor Calisay.El secretario general de UGT- Construcción afirmó que la decisión de reprivatizar Hispano Alemana se había llevado a cabo incumpliendo los compromisos asumidos por el Gobierno de mantener informados a los representantes sindicales sobre la marcha del proceso. A juicio de Garnacho, Hispano Alemana tendría que haberse quedado en el sector público.

Según sus palabras las grandes empresas del sector, agrupadas en Seopán, están imponiendo en la contratación pública sus propias condiciones. Hispano Alemana podría haber sido un instrumento para romper este control. A título de ejemplo, Garnacho aportó dos ejemplos de adjudicación de obra pública. En el primer caso se refirió a las obras del pantano de Mingorría (Avila), que salió a subasta en 1.500 millones. Al concurso acudieron las 15 mayores empresas españolas con ofertas a la baja entre el 25,6% y el 37,6%. Finalmente se adjudicó a la oferta más baja.

Por el contrario, la adjudicación de las obras del pantano de la Serena y el canal de la Dehesa, en Extremadura, salieron a subasta en 18.500 millones. Según Garnacho, Seopán reunió a las empresas y se presentaron dos grupos que se llevaron las obras con una baja del 3%. "La diferencia entre la primera y la segunda adjudicación está clara. Las grandes empresas del sector imponen sus propias condiciones. Si el Estado tuviera su propia empresa, esto no sucedería".

Garnacho criticó que de la venta de Hispano Alemana se deje fuera la obra que la empresa está realizando en Irak -5.000 viviendas- que está generando fuertes pérdidas y que serán absorbidas por el conjunto del holding Rumasa. Esto, en su opinión, contradice las afirmaciones del ministro de Economía, Miguel Boyer quien anunció que el Estado recuperaría cada céntimo que hubiera invertido en el saneamiento de las empresas. Garnacho dijo que tampoco se está cumpliendo el compromiso de mantener las plantillas.

Por otra parte, los trabajadores de Hispano Alemana en Madrid decidieron ayer realizar una sentada de protesta en la plaza de Colón contra la anunciada reprivatización de la empresa, según informaron fuentes del comité de trabajadores.

Precisamente ayer informaba Efe que la empresa Bodegas Pedro Rovira había adquirido las Destilerías Molfullera, de Arenys de Mar, fabricante del licor Calisay, por cerca de 100 millones de pesetas. Calisay, que desde 1981 pertenecía al grupo Rumasa, tiene previsto vender en el presente año 360.000 litros de licor, por una valor total próximo a los 300 millones de pesetas.

Con la adquisición de esta destilería, Bodegas Pedro Rovira entra en el mercado de licores, ya que hasta el momento se dedicaba a la elaboración de vinos para el mercado nacional y la exportación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 28 de noviembre de 1984