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La victoria de la selección escocesa fue inobjetable

ENVIADO ESPECIAL El triste presagio se confirmó. Las segundas partes nunca fueron buenas. El equipo A de Escocia no fue el sub 21 del martes. Y el equipo de España, tampoco. Sólo resistió media hora con un centro de campo que no funcionó como se esperaba. Tras aguantar a duras penas al principio, perdió los papeles en cuanto Escocia intercambió sus peones centrales y el partido pareció ya decidido con dos goles antes del descanso. Después, una reacción más de rabia -la que incluso faltó anteriormente- del cuadro de Muñoz fue contestada sobradamente por un contrario que volvió a mandar otra vez.

El final del primer tiempo fue un verdadero descanso para España. Los últimos 15 minutos resultaron casi un calvario para la selección. Después de una primera media hora en que el centro del campo español aparentó cierta entidad, pese a que Urtubi andaba sin sitio y Gordillo no aprovechaba el pasillo izquierdo que le dejaba el lateral Nicol al esperarle desde lejos, el desastre empezó a consumarse. Bett, que ya había perdido de vista a Señor hacía rato, recibió un precioso pase de Souness, al que tampoco estorbaba lo suficiente Víctor, y su centro lo cabeceó Cooper, cambiado ya al lado contrario. Arkonada empezó su recital y salvó con un puño junto al poste izquierdo. Pero acababa de empezar la derrota. El mismo Cooper, más o menos sostenido por Urkiaga anteriormente, volvió aún más loco al bilbaíno al entrar por la derecha y vino el primer gol.

Los apuros anteriores españoles fueron ya sin fin. El peligro de un centro de campo escocés simple, que buscaba enseguida el pase vertical de apoyo con sus delanteros y sólo conseguía de positivo faltas al borde del área, aumentó su movilidad y el cambio de Bett, también al lado derecho, terminó por romper el estático y nada presionante, en contra de lo que cabía aguardar, esquema español. Y llegó el segundo gol.

Criticar a Arkonada porque no retuvo el enorme tiro de McStay en el primer tanto o aún más a Goikoetxea y Maceda porque, sacándole la cabeza, no impidieron el remate de Johnston en el segundo sería muy fácil. Pero las razones estaban bastante delante de ellos. Porque todo el arsenal del equipo de Muñoz, encogido, se redujo a dos tiros lejanos de Víctor y Señor. Gordillo sólo entró bien una vez para que Santillana cabeceara alto. Rincón no tocó un balón. El panorama no podía ser evidentemente peor.

Muñoz recurrió a Butragueño tras el descanso, como parecía obligado, pero España mejoró un poco únicamente porque no redujo ya sus marcajes a la defensa, sino al básico centro del campo. Aún a costa del peligro de un contraataque, España pasó a mandar en las primeras operaciones. Naturalmente, Escocia ya no necesitaba arriesgar más. Pero el problema fue que ni Gordillo fue tampoco en esos momentos el estilete de otras veces ni la endémica falta de disparo español mejoró. Urtubi tiró alto a los cinco minutos. No hubo más. El gol de Goikoetxea vino de otra jugada frustrada de Gordillo. Cooper, en cambio, vuelto a su lado izquierdo inicial, hizo dos entradas impresionantes que debieron acabar con la última moral de Urkiaga. Fueron otro aviso del gol que ya sería definitivo.

Dalglish, el gran veterano, puso la guinda, pero hubiera podido hacerlo cualquiera. La lesión del debutante, Urtubi, que sólo jugó a ráfagas, como si notara demasiado el paso de ser líder en su club, el Athlétic de Bilbao, a trabajador en la selección, forzó la entrada de Carrasco, que iba a sustituir a Urkiaga. La desorganización española fue ya fuente de su propia inutilidad. En esos momentos la figura fue el lateral derecho escocés Nicol para mayor vergüenza de Gordillo. Arkonada volvió a estar sensacional ante Bett e incluso impidió el cuarto gol. El capitán salvó a España de una derrota mayor.

En el séptimo grupo europeo, aparte del partido entre Escocia y España, se jugó en Cardiff él encuentro País de Gales-Islandia, que concluyó con la victoria galesa por dos goles (Thomas, m. 36, y Hughes, m. 63) a uno (Petursson, m. 55). La clasificación actual la encabeza Escocia, con 4 puntos en dos contiendas, seguida de España, con 2 en dos, y País de Gales e Islandia, con 2 en tres ambas.

Otros resultados

En el grupo segundo: Portugal, 1; Suecia, 3. En el tercero: Irlanda del Norte, 2; Finlandia, 1. Turquía, 0; Inglaterra, 8. En el quinto: Austria, 1; Holanda, 0. Y en el sexto: Dinamarca, 3; Irlanda, 0.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 15 de noviembre de 1984

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