_
_
_
_

El IRA voló el hotel en el que se alojaban Margaret Thatcher, que resultó ilesa, y parte de su Gobierno

La primera ministra británica, Margaret Thatcher, resultó ilesa de un atentado con bomba perpetrado en la madrugada de ayer en el Gran Hotel de Brighton, en el que se alojaba junto a numerosos miembros de su Gobierno y de su partido, asistentes todos ellos al congreso conservador. Cuatro personas resultaron muertas y 30 heridas, entre estas últimas, el ministro de Industria y Comercio, Norman Tebbit, considerado probable sucesor en el liderazgo tory de la jefa del Gobierno. El Ejército Republicano Irlandés (IRA), al responsabilizarse de la acción, afirmó: "Esta vez no hemos tenido suerte, pero recordad que nosotros sólo la necesitaremos en una ocasión y vosotros siempre". Margaret Thatcher respondió al desafío del IRA, que pretende la reunificación de Irlanda y la retirada británica del Ulster, con estas palabras: "Estáis equivocados si creéis que podéis destruir la democracia con terrorismo. Siempre fracasaréis".

Tres de las plantas y parte de la fachada del hotel se vinieron abajo a causa de la explosión de una bomba de unos 20 kilos en el cuarto piso del edificio, a las 2.50 horas de ayer. Los cristales de la suite que ocupaba Margaret Thatcher (que aún no se había acostado) junto a su marido saltaron hechos pedazos, en tanto que el cuarto de baño sufrió importantes desperfectos, pero la primera ministra resultó ilesa. "Hemos tenido suerte. Se sabe que estas cosas ocurren, pero nunca pensé que me fuera a suceder a mí", dijo a las cinco de la madrugada una cansada pero firme Margaret Thatcher.Norman Tebbit no pudo ser rescatado de entre los escombros hasta pasadas cuatro horas del atentado, con las cámaras de televisión siguiendo la operación en directo. El ministro tiene una pierna rota y varias heridas en el pecho. Su vida no corre peligro. El portavoz del Gobierno, John Wakeham, permaneció enterrado durante seis horas. Su estado es grave y fue sometido a una operación quirúrgica. Hasta el momento de cerrar esta edición no se había facilitado la identidad de las cuatro víctimas mortales.

Entre las numerosas muestras de condena del atentado figura la del primer ministro de la República de Irlanda, Garrett Fitzgerald, quien afirmó que el objetivo de la acción era "destruir la democracia en las dos islas e impedir que nuestros dos Gobiernos trabajen conjuntamente para lograr la paz en Irlanda del Norte". La acción terrorista puede contribuir a eliminar los riesgos de división que amenazaban a los conservadores así como a fortalecer el liderazgo de la actual primera ministra.

Páginas 2 a 4 Editorial en la página 8

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_