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Temporal de nieve sobre el centro de España

El temporal provoca graves dificultades de tráfico por carretera y ferrocarril en Castilla y León

Una intensa borrasca de nieve ha descargado sobre la región castellano-leonesa y parte de Castilla-La Mancha, con incidencia muy especial en Soria, Burgos y una gran parte de la provincia de Madrid, incluida la capital. En Soria se registró una de las precipitaciones de nieve más intensas de los últimos 25 años, hasta el punto de que en la propia capital hubo que circular con cadenas. Las comunicaciones se vieron seriamente afectadas, especialmente en las carreteras de Burgos. Numerosas poblaciones pequeñas están aisladas, aunque no se tiene noticia de accidentes de importancia, o situaciones de emergencia. En Andalucía el temporal ha sido de agua y hay que registrar un muerto en Almería por corrimiento de tierras a causa del reblandecimiento del terreno y extensas inundaciones en la ciudad de Málaga, con daños de consideración. Las previsiones apuntan a que se mantendrá una situación parecida durante la jornada de hoy, especialmente por lo que respecta a posibles nevadas.

Puertos cerrados, carreteras bloqueadas, necesidad de uso de cadenas en bastantes kilómetros de las vías provinciales y regionales y, presumiblemente, pueblos incomunicados son las principales repercusiones de las nevadas caídas en los últimos días en Castilla y León. En Castilla-La Mancha el temporal se ha dejado sentir con menor incidencia. En Cuenca nevó en zonas de la provincia, pero en la capital sólo se recogieron lluvias. En Guadalajara estuvo nevando a lo largo de la noche del lunes, pero la lluvia de ayer despejó los suelos. En la provincia de Albacete, la nieve caída en la sierra Alcaraz ha hecho necesario el uso de cadenas en algunos puertos.

La zona oriental de la región castellanoleonesa -informa L. M. de Dios- ha sido la más afectada, sobre todo la provincia de Soria, donde ha nevado ininterrumpidamente cerca de 24 horas.En el resto de la región las repercusiones fueron menos importantes, aunque durante toda la mañana fue necesario el uso de cadenas para circular por las carreteras de Ávila, donde permanece cerrado el puerto del Pico. En la capital abulense cayeron en la noche del lunes 11,5 litros de nieve por metro cuadrado, cantidad sólo superada por Soria, que desde las siete de la mañana a la una de la tarde de ayer totalizó 12 litros.

Segovia fue la tercera provincia más afectada, aunque en la capital nevó menos que en otras zonas de la región. El tráfico por los puerto de Somosierra, Navacerrada, Alto de los Leones y Cotos hubo de realizarse con cadenas. Otro tanto sucedió en el puerto leonés de San Isidro, en el burgalés de la Brújula y en el palentino de Piedras Luengas. En las provincias de Burgos y Palencia nevó más en la zona sur que en la norte, pese a la mayor altura de ésta.

La parte occidental de Castilla y León se vio mucho menos afectada por el temporal de frío y nieve. En Valladolid la precipitación no pasó de los cinco litros por metro cuadrado, mientras que en Zamora y Salamanca no se llegó a esa cantidad. En las tres provincias no hubo ninguna carretera cortada ni puertos cerrados, aunque se registraron dificultades en los accesos a Béjar (Salamanca), y la Guardia Civil de Tráfico repitió insistentemente la recomendación de circular con precauciones.

Las malas condiciones meteorológicas obligaron a cerrar el aeropuerto de Valladolid. También quedaron suspendidos los electrotrenes que enlazan Madrid con Hendaya, Bilbao y Gijón a través de Castilla y León, mientras que otros trenes que unen Madrid con las provincias castellanoleonesas, así como los trenes que unen las distintas provincias de la región, sufrieron retrasos de cerca de tres horas.

Autobús inmovilizado

Nueve viajeros de un autobús de línea que cubría la ruta entre las localidades burgalesas de Páramo de Iglesias y Castrojeriz tuvieron que ser rescatados en la mañana de ayer por tractores, después de que el vehículo quedase inmovilizado por la nieve. En la zona se formaron ventisqueros de más de dos metros.

La nieve volvió ayer a hacer acto de presencia en Burgos, cuando aún no se había restablecido totalmente la normalidad tras las grandes nevadas caídas la semana pasada. En la noche del lunes comenzó a nevar y ya no paró en todo el día de ayer, registrándose hasta la una de la tarde 12 litros por metro cuadrado y en algunos puntos del casco urbano una altura de nieve superior a los 17 centímetros.

La nieve -informa Ángeles Gil- se acumuló en grandes cantidades en los tejados de la capital, y los bomberos hubieron de realizar salidas a edificios y fábricas cuyas techumbres corrían peligro por el peso de la nieve. Algunas familias optaron por dejar a los niños en casa ante los problemas del tráfico que había que vencer para que acudieran al colegio.

Donde más se ha hecho sentir la nevada es en las carreteras de la provincia burgalesa. La Nacional 1 presentaba muchas dificultades de tráfico, y era necesario el uso de cadenas en el tramo Burgos-Lerma y en los puertos de Somosierra y la Brújula.

Asimismo otras carreteras nacionales, como Burgos-Logroño, Vinaroz-Vitoria y Burgos con Santander y Santoña, se encontraban cerradas en diversos puntos de su recorrido. Las líneas de autobuses no pudieron hacer sus trayectos con normalidad, y además de llegar todos con retraso, hubo autobuses, como el que une Burgos con Logroño, Éibar o Santander, que tuvieron que suspender su salida.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 29 de febrero de 1984