Las jubilaciones, uno de los problemas más polémicos
Uno de los problemas más polémicos que presenta el proyecto de ley sobre la reforma de la función pública es el referido a las jubilaciones. El artículo 30 establece la jubilación forzosa a los 65 años, pero la disposición transitoria novena instrumenta la posibilidad de acogerse a la jubilación anticipada voluntaria en el caso de que se hayan cumplido 60 años o superado los 35 de servicios.Para estos dos casos, la jubilación da derecho a percibir el 150% de las retribuciones básicas durante el tiempo que transcurra hasta el cumplimiento de la edad de jubilación forzosa. Los acogidos a la Seguridad Social se atendrán a lo que determine su régimen general.
Esa misma disposición transitoria especifica que hasta tanto concluyan las tranferencias de medios personales a las comunidades autónomas se fija un régimen singular de excedencia voluntaria, aplicable a los funcionarios de los servicios centrales. Esta excedencia se concederá por un mínimo de cinco años. Implicará el reconocimiento preferente de reingreso y una indemnización igual a ocho mensualidades completas.
La excedencia, en general y tras la aprobación de la ley, contemplará la posibilidad de acogerse a ella por un período máximo de 10 años. De esta forma se quiere evitar que determinados funcionarios abandonen la Administración para trabajar en la empresa privada y un año antes de la jubilación pidan reingresar. Desde ahora, los derechos pasivos son incompatibles con las rentas en activo.


























































