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Ramos Marcos: "Si el Real Madrid tuviera algo contra mi ya me habría recusado, y no lo ha hecho"

Joaquín Ramos Marcos, el árbitro salmantino que dirigirá mañana el encuentro entre el Barcelona y el Real Madrid, ordenó el lunes a su secretaria, antes de que fuese pública su designación para este partido, que explícara a todos los periodistas que le llamaran por teléfono que había solicitado una semana de vacaciones. "Si el Real Madrid hubiera tenido algo contra mí me habría recusado y no lo ha hecho" explica el colegiado, que también recuerda otros partidos dirigidos al equipo blanco, "como uno que pité en Alicante que le costó al Hércules el descenso de categoría, gracias a un gol del equipo madridista marcado de penalti"

Sin embargo, para él "éste es un partido más que tengo muchas ganas de dirigir, porque si yo pudiera elegir cada semana optaría por el encuentro más importante de la jornada". No obstante, añadió, este partido es de los que pueden dar mucho y quitar mucho, pero sé que lo puedo sacar adelante".A Joaquín Ramos le ha molestado cuanto se ha escrito sobre la oposición del Real Madrid a su designación, "porque es un invento, como también lo es el que ya tenga todo aclarado con el equipo madrileño, porque no tengo nada que aclarar". El penalti a Maradona en la final de la Copa de la Liga, en opinión de Joaquín Ramos, "fue un penalti como una casa" y el gol anulado a Juanito en el trofeo Teresa Herrera "no entró en la portería"; el presidente madridista, Luis de Carlos, intentó demostrar lo contrario al propio Ramos Marcos a través de un vídeo del encuentro.

Sin embargo, el enfado de Joaquín Ramos por estos comentarios no guarda relación con su silencio ante los medios de comunicación. "Ha resultado difícil localizarme porque tres días de la semana los paso fuera de Salamanca y porque estaba mosca con una emisora y no quería hacerle declaraciones. Y si a ella no, a los demás tampoco. La publicación de algunas declaraciones que yo no he realizado y que me han molestado mucho me han inclinado a romper ese silencio EL PAÍS y la cadena COPE han sido los dos primeros medios con los que he dialogado".

Normalidad

Pese a todo, Ramos Marcos se ha entrenado con normalidad. Ha dedicado a la preparación cuatro días de la semana, siguiendo unas tablas del preparador físico Carlos Martínez. "Empiezo cada mañana entre 7 y 7.30, porque a las nueve tengo que estar en el trabajo". Por lo demás nada ha cambiado con relación a otros encuentros: "Cada árbitro actúa según su forma de ser y ésta no se modifica de una se mana para otra". A él le gusta .aconsejar más que hablar" a los jugadores y usar las tarjetas "cuando se requieren, porque los partidos duran 90 minutos y las infracciones se producen a lo largo de todo el periodo".Este colegiado salmantino, de 37 años que se inició en el arbitraje después de jugar al fútbol en tercera división, y que lleva 16 temporadas en activo dos en tercera, otras dos en segunda, y cinco en primera-, no se arrepiente de sus decisiones durante el encuentro "pero al final hago un repaso conmigo y con mis auxiliares de todo lo ocurrido y entonces reconozco algunas dudas o equivocaciones".

Joaquín Ramos asegura que su próxima meta "es la internacionalidad. Estoy en esa línea y hasta los 47 años tengo tiempo de conseguirlo, aunque con lo movidas que están las cosas también puede ocurrir que cualquier día me canse y cuelgue el silbato". Afirma que los actuales árbitros internacionales "son validísimos y cada vez que salimos dejamos el pabellón del arbitraje español muy alto". Para alcanzar su objetivo Ramos Marcos no cree que resulte imprescindible ser un hombre de Plaza. "A mí me han colgado ese sambenito, pero mi única relación con él ha sido la de obedecer las órdenes que me ha dado como presidente. Desde que ascendí a tercera he tenido tres presidentes y Plaza es el más adecuado. No hay otro para reemplazarlo". Joaquín Ramos asegura que "nadie me ha regalado nada en el arbitraje, me ha ayudado el haber sido jugador de fútbol, he procurado estar en buenas condiciones físicas, pero lo que soy lo he conseguido por mí mismo".

Violencia

Ramos Marcos dice que "entre todos debemos procurar que desaparezca la violencia que existe en los campos de juego", pero de cuanto ocurre sobre el césped responsabiliza "en última instancia a nosotros, a los árbitros, porque somos quienes estamos obligados a cortar cuanto haya de antirreglamentario. Habría que pedir también a los medios de comunicación que no caldeen el ambiente, porque a veces al entrar en el terreno de juego tenemos la impresión de meternos en una olla a presión".El árbitro salmantino asegura haber visto en los campos de fútbol entradas similares a la de Goikoetxea a Maradona -"algunas, pero con mejor fortuna"- y que se sancionan "según las ves. Por mi parte, las tarjetas rojas que he mostrado hasta ahora se han debido en la mayoría de los casos a acciones violentas". No obstante, "distinguir la intencionalidad de una falta es muy dificil cuando está el balón por miedio". La situación no mejoraría mucho con árbitros profesionales, porque éstos "no iban a acabar con los errores, aunque cabría exigirles una mejor preparación fisica".

Joaquín Ramos dice que si los árbitros suelen dedicarse provisionalmente a temas relacionados con la promoción de ventas o las relaciones públicas "será porque a nuestros jefes les interesa", pero asegura que "nunca le he vendido un coche a un directivo, "aunque sí lo he hecho a jugadores, todos del Salamanca, y a algún periodista". Y afirma también que no sabe "de ningún árbitro al que le hayan, regalado un automóvil. Pudo ser en tiempos pasados, pero eso ya se acabó".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 21 de octubre de 1983

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