Los sindicatos quieren que se establezca un código de conducta para las multinacionales

La Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres (CIOSL) "lamenta profundamente" que el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas (Ecosoc), cuya sesión de verano se desarrolla actualmente en Ginebra, "no disponga todavía de un texto definitivo que sirva de código de conducta para las empresas multinacionales". Definición que abarca, según la CIOSL, "todos los tipos de grandes empresas que realizan actividades transnacionales, independientemente de su magnitud, régimen de propiedad, forma jurídica y campo de actividad".El código de conducta, pretende la CIOSL, debe incluir sólidos mecanismos para la supervisión internacional y la solución de posibles controversias, sugiriendo "la institucionaliz ación" de las consultas tripartitas entre Gobiernos, centrales y empresarios. La CIOSL reivindica también la transparencia y la divulgación de las informaciones así como el establecimiento de normas internacionales de contabilidad y la presentación de informes.

Al evocar el terna, el jefe de la delegación estadounidense en el Ecosoc, José S. Sorzano, sostuvo que el código de conducta debería ser aplicado y "en las mismas condiciones", tanto en las sociedades multinacionales que tienen su sede en los países occidentales como las que se encuentran en los países del bloque comunista.

Después de reprochar a los países del Este la aceptación sin escrúpulo de las inversiones de las multinacionales extranjeras, el embajador Sorzano calificó de "hipócrita" la actitud soviética empeñada en desacreditar a las sociedades que trabajan con las naciones en desarrollo, mientras que "placenteramente" las acepta en su territorio.

Un informe del centro de las Naciones Unidas sobre las multinacionales, que no ha logrado ver la luz pública debido a "las presiones soviéticas", según reveló el embajador Sorzano, sostiene que a finales de 1978 las empresas de siete países del Comecon (el mercado común de los países del Este) habían conseguido 359 contratos mixtos (joint ventures) en 16 países occidentales. En la misma época, 185 compañías mixtas o enteramente en manos de los países comunistas se encontraban establecidas en las distintas naciones en desarrollo. En 1980, siguió diciendo, más de 200 empresas del Este trabajaban esencialmente en los mercados extranjeros, y ¿por qué estas sociedades comerciales que operan fuera del bloque soviético, se preguntó, no van a estar sometidas al futuro código internacional?

El código de conducta se hace esperar, sin embargo, porque no todos los Gobiernos tienen interés en que entre en vigor. La falta de voluntad política y las dificultades existentes para imponer un instrumento "sustancial, equilibrado y universalmente aplicable" son numerosas. De ahí que el tema continúe figurando año tras año en el orden del día del Ecosoc.

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