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Jugadores conflictivos

Bonet y Marcos le han quitado un peso de encima a Miguel Muñoz. Ambos jugadores estaban amenazados por la suplencia como consecuencia de sus irregulares actuaciones. Las merecidas tarjetas con las que les obsequió el árbitro griego, el pasado domingo, les impedirán viajar a Islandia. El seleccionador nacional ya no tendrá necesidad de plantearse el dilema de mantenerles o mandarles al muro de las lamentaciones.Miguel Muñoz se enfadó con Bonet por su falta de responsabilidad. En un partido complicado hizo serias oposiciones a la expulsión. Dejar al equipo con diez hombres hubiera podido resultar catastrófico. Bonet ha demostrado excesiva inmadurez para ocupar una plaza en la selección. La misma que mostró Juan José en Irlanda cuando le dio un cabezazo a un adversario. La misma de Marcos, que necesita que le rebajen los humos, para que se centre y trate de superarse. Marcos está muy equivocado si considera que una vez en la plantilla del Barça ya lo tiene todo hecho. Jugadores superiores a él recibieron la baja al no justificar su fichaje.

Los jugadores conflictivos no convienen a la selección. Recibir una amonestación por un lance del juego puede no ser un desdoro. Sumar tarjetas por discusiones innecesarias, o por dureza sin cuento, es descalificador. Hará bien Muñoz quitándose de encima a todos cuantos crean problemas añadidos. La lista para Islandia tendrá alguna sorpresa.

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