Primera división: el Barcelona sigue de líder

N'kono evitó una goleada de escándalo

A base de e charle mucha casta, el Athlétic doblegó anoche a in Español que se había. adelantado a los cuatro minutos merced a un gol de Orejuela I ¡Más le valiera no haber osado! Tan temprano rejón encorajinó de tal manera (ayer sí) a los leones de San Mamés que hubieran sido capaces de ganar aunque fuera a mordiscos.La rabieta no solo sirvió para dar vuelta al marcador en un cuarto de hora, sino para ofrecer a la parroquia un auténtico recital de fútbol del de antes. Desde su foso Maguregui tuvo quizás ocasión. de recordar un partido contra el Manchester United jugado en el mismo escenario en el invierno de 1957 y que finalizó con un resultado similar.

La que ayer cayó sobre Bilbao había convertido a San Mamés en un patata¡. Estaba claro que sólo a base de desplazamientos largos podía, en tales condiciones, desarrollarse allí algo parecido a un encuentro de fútbol. Pero el Athlétic estaba anoche en tal estado de gracia que sus jugadores no sólo bombearon el balón como era su obligación, sino que algunos de ellos, y en primer lugar Sarabia, se permitieron encima el lujo de intentar con éxito la jugada personal y hasta la, floritura.

El Español poco pudo hacer frente al vendaval que tuvo enfrente. A modo de mero síntoma, quede constancia de que el equipo de Maguregui no llegó a forzar ni . un sólo córner en noventa minutos, mientras que Argote efectuó once saques de esquina, ocho de ello en el primer tiempo. Nkono evitó tres o cuatro goles cantados. El y el sentido futbolístico evidenciado por Lauridsen -más lúcido que sus compañeros para entender que había que soltar la pelota con rapidez- es lo único que puede salvarse de¡ naufragio. Para que todo quede en su sitio, hay que decir, sin embargo, que hacía diez años que al Athlétic no le salía un partido tan redondo.

Porque, aparte de los cinco goles, los rojiblancos crearon ayer al menos otras diez o doce ocasiones. Pero ocasiones de verdad, no de esas a las que suelen echar mano los entrenadores cuando aceptan de entrada la opción cero.

Los que en el año 1957 se examinaron de ingreso de bachillerato no olvidarán nunca la alineación del equipo que venció bajo la nieve al Manchester. Era esta: Carmelo; Orube, Garay, Canito; Mauri y Maguregui; Arteche, Marcaida, Arieta, Uribe y Gaínza. A lo mejor los que ahora están en octavo de EGB recordarán dentro de un cuarto de siglo la alineación del Athlétic que el 9 de febrero de 1983 venció al Español en un partido de Liga que sirvió a los bilbaínos para mantenerse en la primera posición de la clasificación con el Barcelona y el Real Madrid. Además, hubiera bastado que Orejuela I anduviera algo más listo cuando, en el minuto 86, se quedó solo ante Zubizarreta, para que se hubiera repetido el resultado de hace veintisiete años.

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