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Despedida

Jesús Hermida, secretario de Estado para el Deporte, tiene asegurada, pese a las próximas elecciones, la permanencia en la presidencia del Comité Olímpico Español, puesto para el que fue elegido porque la tradición de la casa, la vieja Delegación Nacional, imponía la dualidad de cargos. No tiene las mismas perspectivas de permanencia en el CSI), porque para este puesto, los ganadores de las elecciones legislativas ya tienen preparado el recambio. Jesús Hermida, en el COE, sí puede decir aquello de que vamos a ganar aunque no sabemos quiénes. Hermida es consciente de que tendrá que dejar el despacho que ahora tiene. Tanto que ayer, ante el Rey, pronunció un discurso de oración, despedida y cierre. Hermida quiso dejar sentado que bajo su mandato se ha cubierto la importante etapa del desarrollo normativo del deporte, consecuencia natural de la ley de la Cultura Física. Hermida no desaprovechó la ocasión de dar un pequeño repaso a los logros. Y aún más, afirmó que 1981 ha merecido la pena y que 1982 es el año del deporte, porque es la creación de la conciencia deportiva y el establecimiento de las bases de nuestra futura potencia. Es decir, quien venga detrás tendrá el camino allanado.

Hermida no se despidió sin afirmar, por lo que pueda ser, que no le gusta el deporte estatalizado. Aunque en un mensaje subliminal Hermida quiso indicar que la presunta renovación que anuncia el PSOE ya está puesta en marcha por él.

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