España se aseguró su mejor clasificación en un Mundial

La defensa del segundo tiempo (34 puntos hizo Canadá), la labor de Romay bajo los aros durante todo el partido, la inteligente y serena actuación de Solozábal y el acierto de De la Cruz en una racha endiablada dieron el triunfo a España frente a Canadá. España, tras este resultado se aseguró, como mínimo, el cuarto puesto, jamás conseguido en un Mundial.En el primer tiempo el dominio fue canadiense. Mandó en la cancha y llegó a tener hasta diez puntos de diferencia a su favor (42-32). Se apoyó siempre en una excelente defensa de zona que altemaba con frecuencia pero que casi siempre era de 1-3-1. Otro acierto suyo fue el rápido y magnífico balance defensivo que rompía los contraataques hispanos. A estos dos factores hay que unir la eficacia de Rautings y Triano en los lanzamientos de media distancia y los muchos fallos de la selección que, por no acertar a romper la zona, se puso nervíosa y cometió errores en ataque, tanto en los pases como en los tiros. Estas fueron las causas por las que el conjunto español se fue al descanso con el marcador en contra.

Díaz Miguel intentó buscar la solución moviendo el banquillo pero el problema no era de hombres; era de sistemas. No obstante, el técnico español, sabedor de que tiene una gran plantilla, hizo bien al recurrir a los cambios y además dieron resultado en los casos de Brabender, Solozábal y De la Cruz. Especialmente estos dos últimos hicieron un sensacional segundo tiempo. Si se ha repetido mil veces que España tiene un gran equipo valga como muestra que frente a Canadá el seleccionador se permitió el lujo de no contar para nada con Costa, Margall e Iturriaga, tres primeras figuras del baloncesto español capaces en cualquier momento de resolver un partido.

El éxito y la victoria española vinieron en el segundo tiempo de la mano de una defensa de zonas 2-3 que ya había practicado en los primeros veinte minutos pero después del descanso se aplicó con mayor rigidez y seriedad y además se hizo uso de las ayudas, tanto en la zona como en los minutos que cada jugador tenía asignado un hombre canadiense, aunque nunca se perdiese la concepción zonal. Díaz Miguel demostró, una vez más, que es un hombre con recursos y que sabe hacer uso de ellos.

Los canadienses empezaron a encontrarse incómodos a la hora de atacar y la precisión en los tiros bajó considerablemente. Intentaron que los balones llegaran bajo el aro, lo que consiguieron bastantes veces. La igualdad en el marcador dio al partido una enorme emoción; hubo igualadas a 57 y 67 en los minutos 28 y 33, respectivamente, y a partir de ahí alternativas en el inarcador con máxima diferencia de dos puntos para uno u otro. A la selección le complicaron las cosas el hecho de cometer muy pronto las ocho faltas. Cada infracción era sancionada con dos tiros libres canadienses mientras que los españoles no tiraban. Esto vino como consecuencia de que a los 27 minutos, con 53-55 en contra, la selección hiciera tres faltas en un sólo minuto, concretamente de la segunda a la quinta.

Ignacio Solozábal hizo una dirección de equipo realmente soberbia. Apenas cometió errores y tiró con perfección desde media distancia, justo las veces que hizo falta. Calmó y galvanizó al equipo y obligó a llevar a cabo los sistemas. De esta manera la selección empezó a rendir y se acercó algo más a su juego habitual. De la Cruz palmeó tres veces en momentos oportunos y Romay aguantó muy bien el peso de la labor de los pivots en defensa y ataque. Epi mantuvo las distancias en el primer tiempo y cumplió en el segundo. Sibilio no anduvo muy fino y Díaz Miguel no dudó en llevarlo al banquillo, como a Corbalán y Fernando Martín. Este último ha perdido la confianza en si mismo y, lamentablemente, anda un tanto desdibujado.

Este madrugada, contra la URSS

En el otro partido de ayer Australia venció a Colombia por 7263. España se enfrentó esta pasada madrugada, a partir de las cuatro, hora española, a la URSS. Con el cuarto puesto asegurado, un triunfo sobre los soviéticos permitiría al equipo de Díaz Miguel disputar la final y ser, como mínimo, medalla de plata. También jugaron ayer Colombia y Yugoslavia. Para esta noche queda el URSS-EEUU. Por otro lado, en el tomeo de clasificación, Brasil, al ganar por 98-94 a Checoslovaquia, logro el primer puesto (octavo total) al salir beneficiado en el triple empate con Panamá y los checos, que quedaron a continuación. Uruguay, cuarto, derrotó a Costa de Marfil, última, superada por China, por 96-85.

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