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El tren correo asaltado llevaba efectos de valor superior al declarado, según las primeras investigaciones

Las primeras investigaciones efectuadas en torno al asalto al tren correo Barcelona-Madrid, efectuado en la noche del pasado viernes, han confirmado la existencia de un envío de "objetos de gran valor" -joyas o metales preciosos- contenido en varios paquetes cerrados cuyo valor declarado, era al parecer muy inferior al valor real, según señalaron ayer a este diario fuentes de Correos y Telecomunicaciones de Barcelona.El expediente administrativo abierto por la citada entidad se halla muy adelantado y contiene las investigaciones encaminadas a corroborar la correcta actuación de los funcionarios, así como a evaluar las correspondientes indemnizaciones a los impositores perjudicados. Estas últimas, según señalaron las mismas fuentes, no excederán en ningún caso del valor oficialmente declarado en el transporte facturado, que asciende a 183.500 pesetas. El instructor del expediente administrativo incoado por parte de Correos, José María Monroy, se trasladó ayer a Barcelona para finalizar los trámites.

Ayer fueron retirados los controles establecidos por la Guardia Civil durante cuatro días consecutivos en las carreteras próximas a Reus sin que, según fuentes de la Policía, haya sido localizado un vehículo marca Talbot utilizado por los atracadores para emprender la huida. Los cuatro funcionarios de Correos que se hallaban en el vagón oficina en el momento de los hechos prestaron anteayer declaración ante el Juzgado de Instrucción número dos de Reus, donde se tramitan las diligencias previas en relación al suceso. Ayer no se había practicado detención alguna por parte de la policía.

Por otra parte, aunque ayer no se había hecho pública la existencia de ninguna denuncia de robo de joyas efectuada por alguno de los impositores del vagón asaltado, diversas fuentes señalaron la existencia de un envío de valor considerable. La frecuente utilización de este medio de transporte para el envío de objetos de valor fue confirmada ayer a este diario por el presidente del Gremio de Joyeros de Barcelona, Alfons Cánovas, quien manifestó que el envío por correo de piezas de joyería es el sistema comúnmente empleado en el transporte nacional. El tope máximo asegurado admitido por Correos -cifrado en 50.000 pesetas- no es obstáculo para la utilización del correo certificado o declarado, debido al uso generalizado de pólizas de seguros.

Un portavoz de la empresa mayorista de piezas de joyería Ibergem, de Barcelona, desmintió ayer rotundamente a este diario haber depositado en el tiren correo asaltado un envío de gran valor, contrariamente a las afirmaciones de dos diarios de Madrid y Tarragona.

La empresa Ibergem, situada en la calle de Balmes de Barcelona, fue objeto de un importante robo el pasado 10 de julio. Dos días después de aquel suceso, un sargento de la Guardia Civil resultó muerto en un tiroteo en el mismo local, cuando se encontraba en los locales de dicha joyería realizando tareas de investigación sobre una llamada sospechosa en la que un desconocido comunicante solicitaba una cita para realizar una importante compra de joyas. Los propietarios de la joyería extrañados por e tipo de propuesta dieron aviso a la Guardia Civil quién destacó a dos de sus miembros para que se encargaran de investigar la existencia de un posible intento de robo. Cuando el sargento de la Guardia Civil se encontraba en un despacho de los locales de Ibergem irrumpieron en el mismo cuatro individuos armados que dispararon contra él, hiriéndole mortalmente.

Según declaró la Jefatura Superior de Policía en aquella ocasión, los atracadores parecían conocer con detalle las instalaciones del edificio, en cuya octava planta se halla ubicada la empresa Ibergem. El exacto conocimiento del mecanismo del tren correo asaltado la pasada semana y la aparente constancia por parte de los atracadores de que el mismo transportaba objetos valiosos han sido asimismo señalados en esta ocasión desde diversos sectores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 25 de agosto de 1982