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ENTREVISTA

A 'Perico' Alonso le llegó un poco tarde la fama

Su alias es Perico o Chatarras. Natural de Tolosa (Guipúzcoa), 29 años; vive ahora su época dorada. La fama le llegó tarde, "sí, es verdad", y el dinero lo tiene en la carretera, hacia Barcelona, donde jugará la próxima Liga vestido de azulgrana. Es el pulmón de la selección española de fútbol, infatigable en el campo, el futbolista del chut potente. Un señor de carreras largas y frases cortas que rezuma País Vasco por los cuatro costados. Es Miguel Angel Alonso Oyarbide Legurburu Jáuregui.

Perico dejó a los veintiún años el Tolosa para fichar por el Sanse. En esa época acabó la licenciatura en Ciencias Empresariales. A los veinticuatro años se fue a la mili, En Madrid, en el regimiento Wad Ras, se encontró en la encrucijada de dejar el fútbol para siempre y dedicarse a cultivar su recién estrenada licenciatura o seguir dando patadas al balón. Se inclinó por esta opción. El esperaba que Irulegui, entrenador de la Real Sociedad, le reclamara para su equipo y así sucedió. Pero tuvo unos principios oscuros. No estaba en forma y tardó en ajustar en el montaje del equipo. Irulegui confió en él y Alonso, Perico, no le defraudó. A los 28 y 29 años se proclamó campeón de Liga y obtuvo el título de fijo en las formaciones de la selección española.Perico tiene un timbre de voz tan radiofónico que los técnicos de sonido de las emisoras disfrutan lanzando su señal a antena. Es tan breve en sus respuestas como maratoniano en sus correrías por los campos de fútbol; utiliza un flequillo-nerón bien peinado y esconde las manos en los bolsillos. Debe ser un acto reflejo, porque se come las uñas. "Ya intenté poner remedio por todos los procedimientos posibles, pero acabo mordiendo las uñas. No lo puedo evitar. Antes de los partidos, varias horas antes de que comiencen, entro en un estado tal de tensión que no sé lo que hago. Esos líquidos que saben a rayos también han fracasado conmigo".

HIST0RIAL

Nombre: Miguel Angel Alonso.Edad: 29 años. Estatura: 1,77 metros. Peso: 75 kilos. Club: Real Sociedad. Internacional: 17 veces absoluto. Estado civil: Casado, dos hijos.

Cada frase la rubrica con media sonrisa, como la media verónica o la media luz. Invita a plantearle una retahíla de preguntas, así, sin parar, como a él le gusta jugar al fútbol, de una esquina a otra.

Pregunta: ¿Qué cosas ama en la vida?

Respuesta: La familia. El respeto a los seres queridos es para mí, una ley.

P.: ¿Es usted un hombre recto?

R.: Soy un hombre trabajador, enamorado de la honradez y de las líneas de conducta claras.

P.: ¿Alguna vez visitó a un psiquiatra?

R.: Nunca me he visto en la necesidad.

P.: ¿No le parece que hacerse un chequeo mental al año es tan conveniente como un chequeo médico?

R.: Imagino que dependerá de cada persona. Yo me encuentro bastante a gusto conmigo mismo, creo que soy bastante equilibrado.

P.: ¿Su mundo se acaba con el fútbol?

R.: El fútbol es una parcela de mi vida, pero yo pienso que estoy inmerso en el mundo y socialmente integrado. Me gusta estar al día, sigo las noticias que se producen aquí y allá.

P.: ¿Quién lleva la razón en el conflicto de las Malvinas, los argentinos o los británicos?

R.: Es una situación muy complicada. Sólo puedo desear que se solucione pronto. No me gusta hablar de política, lo hago única y exclusivamente con mis amigos; en público no me defino nunca.

P.: ¿Simpatiza con el Partido Nacionalista Vasco?

R.: No le voy a responder ni sí ni, no.

P.: ¿Quizás simpatiza con Herri Batasuna?

R.: Tengo mis ideas, pero no voy a exponerlas.

P.: ¿Quizás con el Partido Socialista de Euskadi?

P.: Insisto en que voy a tratar de no contestar a ninguna pregunta de ese tipo.

Aparece una sonrisa en su cara. Es una especie de disculpa.

P.: ¿Por qué los futbolistas, y los futbolistas vascos de manera especial, no entran en cuestiones políticas?

R.: Porque estamos inmersos en una situación especial y no nos definimos públicamente.

P.: ¿Tienen miedo?

R.: No; sucede que no nos interesa definimos públicamente y no lo hacemos.

P.: ¿Alguna vez se ha sentido reprimido?

R.: En la vida, sí, más de una vez.

P.: ¿Cuál fue el motivo de la represión?.

R.: Ha habido de todo. A veces pasas por momentos en que te gustaría hacer las cosas de una forma y no te dejan o no te dejas tú mismo.

P.: ¿Es rencoroso?

R.: No, perdono; pero tampoco olvido las cosas.

P.: ¿Le asusta el dolor?

R.: No.

P.: ¿La saingre?

R.: No.

"Soy fiel, celoso y poco romántico"

Perico está casado, tiene dos hijos y asegura que no se acuerda cuándo le cogió a su mujer por vez primera la mano ni cuándo le dio el primer beso. Dice que es fiel, celoso y poco romántico. Pero, quién sabe si mañana le encontramos caminando por las Ramblas de Barcelona con un clavel en la mano; y quién sabe si no ofrecerá una flor a una mujer bonita que se cruce por el paseo a cambio de una sonrisa. "Nunca he leído poesía, no me va".

P.: ¿Le gustaría ser sabio?

R.: No, no; tiene que ser una vida muy cuadrada.

P.: ¿Nunca hace locuras?

R.: De vez en cuando hace falta.

P.: ¿Le gusta apostar?

R.: Sólo apuesto a las quinielas y a la lotería.

P.: ¿Es religioso?

R.: Sí, con reparos. Tampoco me defino demasiado.

P.: ¿Recuerda los diez mandamientos?

R.: De alguno que otro.

P.: ¿Contra cuál de ellos peca?

R.: Contra más de uno; bueno, pecar, no; me paso un poco.

P.: ¿Divorcio?

R.: Sí.

P.: ¿Aborto?.

R.: Soy partidario, pero con condicionamientos.

P.: ¿Debe España ingresar en la Alianza del Atlántico Norte?

R.: Es un apartado que no toco.

P.: ¿Debe España adherirse al Mercado Común?

R.: Pienso que sí, tenemos que entrar.

"No ganamos tanto dinero como dicen"

Miguel Angel Alonso concibe la actividad de futbolista como la de un trabajador por cuenta ajena "con características especiales. Ganamos dinero, es verdad, pero no tanto como se dice por ahí. Nos llaman peseteros y no tienen ninguna razón. Sacamos provecho a lo que se nos presenta delante, no somos distintos a ningún otro profesional".

Perico piensa que figurar en el grupo de futbolistas seleccionados por José Emilio Santamaría es la gran aspiración de cualquier profesional del balón, es un peldaño más en la carrera. También comparte la opinión generalizada de que el jugador, cuando salta al terreno de juego, se olvida de lo que deja atrás, incluso de esas primas tan sustanciosas que los clubes ofrecen por ganar partidos. "En el campo no se piensa nada de eso; en el campo sólo te invade una obsesión, ganar, ganar y ganar".

P.: ¿Me podría definir en una palabra a Camacho?

R.: Trabajador.

P.: ¿Quini?

R.: Gol.

P.: ¿Gallego?

R.: Estilista.

P.: ¿Santamaría?

R.: Honradez.

P.: ¿Cedería su puesto si con ello se garantizara el triunfo de la selección española?

R.: En seguida.

P.: ¿Quién ganará el Mundial?

R.: A mí me gustaría que lo ganáramos nosotros, pero hay otras selecciones que teóricamente están arriba: República Federal de Alemania, Brasil, Argentina, Unión Soviética....

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 25 de mayo de 1982