Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Irlanda del Norte cuenta con buenos 'legionarios' para jugar en España

Se educan futbolísticamente en la cuna del fútbol, Inglaterra; se les conoce como la legión verde, y la diferencia que los separa es de matiz religioso: católicos o protestantes. Son los integrantes de la selección de Irlanda del Norte, que jugará el Campeonato Mundial de Fútbol después de 24 años de ausencia. Hay quien piensa que, para el próximo verano, en el Ulster puede reinar cierta paz civil a consecuencia del Mundial-82. Irlanda del Norte jugará en el grupo V con España, Yugoslavia y Honduras.

Un país amargado por una larga disputa religiosa y otra de carácter político, no es terreno apropiado para la práctica deportiva. Sólo 17.000 fichas constituyen el registro de futbolistas con que cuenta Irlanda del Norte. Los jugadores más sobresalientes emigran luego al fútbol inglés, donde se curten. Formar una selección con estas características es un grave problema, y suele suceder que los jugadores norirlandeses se concentren para un encuentro internacional 24 horas antes de comenzado el partido. Para mayor dificultad, el jugador más completo que ha dado el fútbol de este país fue, y sigue siendo, George Best, un extraordinario extremo, cuyo mayor defecto era lo veleidoso de su carácter. Con estos antecedentes nadie pensaba en una clasificación para el Mundial-82.Sin embargo, con el técnico Billy Bingham, que ocupó el cargo a principios de 1980, la selección irlandesa ha conocido una trayectoria de éxitos continuados: consiguió por vez primera en 66 años el Campeonato Británico de Naciones y el año pasado fue en el que se clasificó para el Mundial-82. Bingham siguió los mismos esquemas que su predecesor, Danny Blanchflower, si bien procuró mejores facilidades para organizar las concentraciones de sus jugadores. También el pasado año intentó repescar a George Best, quien juega actualmente en el fútbol norteamericano. Best no se alineaba con Irlanda del Norte desde 1978, cuenta con 35 años de edad y es un jugador a quien, a pesar de ser muy veterano, nadie le niega su indudable clase. Juega en el San José "Terremoto", de California, y se organizaron dos encuentros de este equipo en Irlanda del Norte. La intención era la de convencer a Bingham, pero éste acabó diciendo no a Best. "Best sigue siendo diestro" , dijo el seleccionador, "y su toque y control del balón son magníficos, incluso sus pases aún son buenos. Pero ha perdido el ritmo, la aceleración y la fuerza. Sólo muestra destellos. Es una lástima."

Bingham, a caballo entre dos mundiales

Billy Bingham jugó con Irlanda del Norte en el Campeonato Mundial de Suecia, en 1958. En aquella ocasión histórica alcanzó los cuartos de final, cayendo ante Francia. Bingham jugó todos los encuentros de Suecia. España será su segundo Mundial con la selección irlandesa. Han pasado 24 años y Bingham, con 50 de edad, 56 veces internacional en su país como jugador, seleccionador de Irlanda del Norte hace trece años, de la selección griega después, y técnico de equipos ingleses, como es el caso del Everton, puede llegar a revalorizar su categoría. Los críticos deportivos ingleses alaban su labor en la selección nordirlandesa. Sólo le piden que perfeccione la línea delantera.

Irlanda del Norte posee uno de los conjuntos más sólidos de su historia, pero carece de una gran capacidad goleadora. Irlanda del Norte ha marcado 23 goles en 26 partidos y sólo en una ocasión, frente a Suecia, a la que ganó por tres a cero, logró marcar más de dos tantos en un encuentro. Aparte de este impor tante problema, Bingham teme lesiones en algunos de sus hombres clave y es conocedor de que el banquillo de la selección no tiene la suficiente calidad como para reemplazar a jugadores importantes con garantías. De la selección actual se dice que posee un gran portero, Pat Jennings, dos buenos defensas, Jimmy y Chris Nicholl, y un centrocampista creativo, Sammy Mc Ilroy.

Sammy Me llroy es la estrella, el que está obligado a que los aficionados del Ulster no añoren a Best. Es el capitán de la selección y nació para la competición como una gran promesa del fútbol británico. Mc Ilroy debutó con el Manchester United a los 17 años. Desde entonces, sin calidad excepcional, pero sí con continuidad, dio diez años de buen fútbol a su club, en más de 300 partidos, y a su selección. Ahora acaba de fichar por el Stoke City, que pagó 350.000 libras, unos 65 millones de pesetas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 14 de febrero de 1982