Una buena comedia
Durante muchos años, la comedia cinematográfica española se degradó hasta tal punto que quedaron como depositarlos de ella unos innombrables filmes sin más ingredientes que una cancioncilla mediocre, la mediocridad ambiental del franquismo desarrolista y unas cuantas caras de moda: Las chicas de azul, Las ibéricas, Las chicas de la Cruz Roja, Las que tenemos que servir... Fue una penosa caída en el más servil remedo de algunos sainetes italianos.Jaime de Armiñan se había formado en la televisión y llegó al cine con equipaje nuevo: el sentido de lo directo, y un buen olfato para captar algunos equívocos de la vida española. Afrontó la comedia con este antecedente y la devolvió de un solo golpe al cine español. Mi querida señorita tiene, aunque solamente sea por eso, valor y significado en la pequeña historia del cine español.
El guión de Mi querida señorita está admirablemente construido, alrededor de una historia en la que la excepcionalidad está sagazmente incorporada al realismo más simple. Es absolutamente imprescindible, para lograr una buena comedia, contar con un guión perfecto, y este lo es. El resto viene solo, con el buen oficio del director
Mi querida señorita se emite el sábado por la primera cadena a las 22.30 horas.


























































