Juan Carlos Peña,
un joven madrileño de veinticuatro años, acaba de regresar a casa desde Suecia en un viaje hecho casi en su totalidad a pie. Juan Carlos se encontraba trabajando en una fábrica de embutidos en Estocolmo, pero no conseguía integrarse en la vida sueca y decidió regresar a España. Dejó su trabajo y solicitó dinero en la representación española para poder realizar el viaje. Al no tener documentación y no estar registrado como emigrante, no se le pudo conceder ayuda oficial, aunque en la embajada, según ha declarado, le dieron algún dinero para las primeras necesidades. Con ello emprendió regreso a Madrid en auto-stop. Pero no tuvo mucha suerte. De los cerca de 3.000 kilómetros de recorrido, más de 2.000 los ha hecho andando. El joven salió de Estocolmo a finales de julio y llegó a Madrid hace escasas fechas.


























































