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Tampoco hubo goles en el enfrentamiento entro las selecciones B

Las selecciones nacionales B de España y la República Democrática Alemana empataron a cero anoche en el estadio Luis Sitjar, con resultado idéntico al que unas horas antes consiguieran las denominadas selecciones A en Leipzig. En el encuentro de Palma lo más destacado fueron las ganas que pusieron losjóvenes discípulos de Luis Suárez ante una mayor experiencia y dureza de los alemanes orientales, que vinieron sólo a defender la portería del gigante Jakubowsk y lo consiguieron.La verdad es que faltó algún gol para que la fiesta fuera completa, porque el Luis Sitjar se llenó hasta la bandera, con una recaudación que superó los seis millones de pesetas y eso que las entradas eran supereconómicas, entre cien y quinientas pesetas. Hubo ambiente, huen tiempo y ánimos en la selección española, que jugó bien a ratos bajo la capitanía del atlético Marcelino y de ese «hada protectora» llamado Urruti, que con tres excelentes intervenciones evitó que el gol alemán, que hubiera sido injusto por el desarrollo del juego, rompiera el equilibrio de la balanza.

En esta segunda prueba de los jóvenes de Santamaría se notó un aire alegre, principalmente en la delantera, muy bien llevada en todo momento por Pineda, y eso que Marcos y Rubio, los dos extremos, que comenzaron bien, al final dejaron desamparado al joven ariete del Madrid, único que de verdad creó peligro ante Jakubowski. El centro del campo estuvo bien cubierto con la labor abnegada de Sánchez y el buen desenvolvimiento de Gallego, pese a la inhibición de García Hernández, y en la zaga, el bilbaíno De Andrés era el más destacado del cuarteto, donde sobraron las marrullerías de Jiménez.

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