Persiste la debilidad
El mercado mantuvo un comportamiento decididamente negativo a lo largo de toda la reunión, pues se mantenían como constante la falta de órdenes compradoras y la mayo presión de los saldos de venta.Estas circunstancias se generalizaban a la práctica totalidad de los valores que se negociaron y buena idea de ello dará el hecho de que sólo uno de los índices sectoriales concretamente el de inversión, reflejaba diferencia positiva, perdiendo posiciones e resto, de entre los que el grupo eléctrico perdía el ciento por ciento inicial.
Por sectores, de nuevo la atención del es caso público asistente se vio centrada en la contratación de los valores eléctricos, que un día más acusaba una acentuada debilidad y con la única excepción de Unión, que aprovechaba lo reducido de sus ventas para ganar tres cuartillos, se generalizaban las cesiones si bien al cierre se podía observar un cierre resurgir de las opciones compradoras, que en general apostaban por una recuperación técnica a corto plazo de los valores del grupo tras las fuertes correcciones que han sufrido sus cambios. De lo que no obstante no hay duda es de que, por el momento, la inversión, aun la más especulativa, se muestra reacia a tomar posiciones en Iberduero, cuyo empapelamiento persistía al cierre.
Los bancos cerraron con el mismo papel con que iniciaron su diaria andadura y después de hora persistía el mal ambiente.
Los valores químicos, poco activos a lo largo de toda la reunión, volvían a presentar un cierre discretamente positivo, con alguna demanda para Petróleos.


























































