El congreso socialista de Metz
«Enfermo desde hace un año por el fracaso, paralizado por la guerra de los jefes, hundido en un debate teórico a menudo no comprendido por la base, el Partido Socialista parece haber superado con éxito en Metz la prueba de la verdad que todo el mundo reclamaba. (...)De ahora en adelante las cosas son claras: la unidad se ha preservado, la fidelidad a la izquierda se mantiene, la minoría asegura a François Mitterrand su lealtad. Todas las condiciones parecen reunidas para que el PS justifique la confianza que los franceses depositan en él.
Pero el hecho de que por primera vez en la historia del Partido Socialista se haya llegado a abuchear al adversario demuestra que el enfrentamiento entre las diversas tendencias dejará huellas perdurables ( ... ).»
9 abril


























































