Finalizó el año
Esta tanda semanal que supone el cierre del presente ejercicio ha presentado en general un aspecto sostenido, que no correspondía a la realidad del mercado, y en el que tenía mucho que ver la acción de los grupos institucionales, que actuaban en apoyo de sus valores, buscando presentar un cierre anual algo más entonado.La actividad ha continuado centrada en la contratación de los derechos de suscripción, notablemente, activa especialmente en los valores eléctricos, cuyo desarrollo ha sido claramente negativo (las Instituciones resultaban claramente vendedoras), pues todos los cupones, del grupo cierran por debajo de sus valores teóricos, llegando al caso del de Iberduero, que frente a un valor supuesto de diez pesetas ha terminado pagándose a una, con abundante oferta. No menos desfavorable ha resultado la operación de Fecsa, donde en la sesión de cierre, una sola mano se llevaba aproximadamente tres millones de cupones, para poder marcar cambio a peseta. Hidrola resultaba algo menos castigada,
El resto del mercado se encontraba más encalmado, operándose con alguna fluidez merced a esa demanda artificial.
Al hacer balance del ejercicio, diríamos que ha sido un año poco favorable para nuestro mercado, pues le ha ocurrido lo peor que le podía suceder la actividad ha resultado muy baja, y las diferencias en los cambios han resultado en general cortas, lo que dificultaba incluso el operar a la baja.


























































