Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Tensión en Mondragón durante el funeral de Rosario Arregui

En medio de una tensión contenida, varios miles de personas participaron ayer en los actos fúnebres y posterior manifestación celebrados en la localidad guipuzcoana de Mondragón, en memoria ole Rosario Arregui, esposa de Juan José Etxabe asesinada el domingo por la noche por una organización de extrema derecha, en un atentado en el que resultó también gravemente herido el ex militante de ETA, quien se recupera en Bayona de las heridas sufridas.

A las 12.310 de la mañana, el furgón que contenía el cadáver de Rosario llegaba a la frontera de Irún, en la que fue recibido por unas cien personas, que le rindieron homenaje. Más tarde fue trasladado a Mondragón. A las 7.30 de la tarde, en la Iglesia de San Juan Bautista, que le encontraba abarrotada de gente, comenzó el funeral con el féretro cubierto con una ¡kurriña. Miles de personas que no pudieron entrar en el recinto sagrado se apiñaban en las calles próximas a la iglesia.

Finalizado el funeral, la comitiva ascendió por la cuesta que conduce al cementerio, donde se cantó el Eusko Gudariak, al tiempo en que numerosas personas daban varios gritos de apoyo a ETA y pedían la independencia para Euskadi.

Más tarde comenzó una manifestación que recorrió las calles céntricas de la villa y en la que miles de personas, al unísono, pidieron la disolución de los cuerpos represivos y solicitaban apoyo para ETA militar.

Desde primeras horas de la mañana. las fábricas, bares y comercios de Mondrao6n y de pueblos cercanos cerraron sus puertas en señal de duelo. Esta zona del alto Deva había realizado durante esta semana dos días de huelga general en señal de luto. En los actos funebres estuvieron presentes representantes de partidos, del grupo de alcaldes de Vergara, de organizaciones culturales vascas del sur de Francia y de Euskadi.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 8 de julio de 1978

Más información

  • Etxabe se recupera de las heridas sufridas en el atentado