Fuerte correctivo
La desorbitada (y auspiciada) reacción de la semana de las elecciones ha sufrido un fuerte correctivo en ésta, como si se impusiera el peso de la realidad del escrutinio: el triunfo de la izquierda. En otras palabras, se ha vuelto a la situación de hace quince días, en que la Bolsa estaba netamente dominada por la presencia del papel, sin que las rentabilidades que resultan de las cotizaciones y de la entrada en ampliaciones a través de la adquisición de derechos fueran suficientes para atraer compradores, más atentos a la continuidad de la baja de los cambios que a los rendimientos en un futuro bastante problemático.Incierto porque se tiene la impresión de que el presidente Suárez continuará relegando la economía a un segundo plano, so protexto de la renovación constitucional. Y esta posibilidad, que era comentada en el patio de operaciones, no predice nada bueno para la evolución sociopolítica española.
Menos mal que la izquierda, con el PSOE al. frente, quizá haga reconsiderar al nuevo Gabinete este planteamiento erróneo, ya que no olvidemos que en un sistema democrático la Oposición también gobierna desde su puesto de enfrente.
Mirando técnicamente la trayectoria de la tanda, hay que reconocer que las realizaciones de beneficios eran lógicas después de las espectaculares subidas precedentes. El querer materializar rápidamente las plusvalías es coherente en un mercado tan especulativo como el nuestro. De ahí, insistimos, la improcedencia de aquellas alzas tan fuertes.


























































