Patinaje

La situación tras las elecciones, más difícil todavía

Las elecciones presidenciales más polémicas de todas las realizadas hasta el momento finalizaron el martes por la noche, tras una votación interesante, pero pesadísima, con el triunfo del anterior presidente Antonio González. La coalición catalana, encabezada por el antiguo seleccionador-entrenador, Ramón Torras supuestamente apoyada por Samaranch, al igual que en el caso anterior de la natación, con el dúo Landa-Monés, no pudo con el poder previamente establecido.Aunque las diferencias en la votación llegaron a favorecer a Torras por cuarenta votos, al final venció González por catorce: 290 frente a 276, aparte de los cuatro en blanco, cinco anulados y trece abstenciones. Si en el censo el tanto por ciento catalán alcanzaba casi el 46 % del total, menos mal que algunos votos fueron para el anterior presidente; de otra forma difícilmente hubiera podido conseguir un nuevo mandato de cuatro años.

El problema que se plantea ahora, con tan corta victoria y hasta con una reciente carta de un numeroso grupo de clubs catalanes pidiendo la retirada definitiva de Antonio González del patinaje español es cómo se las va a arreglar el otrora presidente del Deportivo de La Coruña futbolístico para subsistir un cuatrienio. Si después de que fuera acusado -sus hombres de confianza, al menos- de manipular el censo electoral, con la consiguiente impugnación de la candidatura rival, le ha sido posible lograr la victoria y la confianza de más de la mitad de los electores, ello significa que el patinaje nacional -empezando por el hockey sobre patines, que prevalece- no puede estar más dividido. La nueva democracia pide ahora más que nunca en esta parcela, donde nuevamente sigue en el poder el presidente anterior, una renovación... desde la permanencia.

El más difícil todavía, vamos.

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