El vegetar de la Bolsa
La historia de la semana que acaba de finalizar en la Bolsa es breve sin excesivos hechos que resaltar, exceptuando la falta absoluta de animación a lo largo de las tres últimas sesiones, motivada por la inhibición inversora, lo que ha producido un bajo volumen de contratación.Si a esto unimos el hecho de que el índice general de la Bolsa se coloca nuevamente en el mínimo del año al situarse en 93,04 enteros, tendremos el justo resumen de lo que ha sido el vegetar de la Bolsa en la semana que va desde el día 1 al 4, lo que, según los técnicos, no deja de tener importancia por la gravedad que ello representa y para otros significa que la Bolsa se encuentra lo suficientemente tranquila como para entrar en ella.
Quizá la razón de la situación en que se encuentra el mercado de valores se deba achacar al hecho de que no haya existido ningún factor nuevo que se uniera a, los ya existentes. La adopción de medidas de carácter económico por parte del Gobierno es lo único que puede animar la contratación una vez cotizados los problemas de orden público.
De no variar el panorama es de esperar que durante la próxima semana continúe la misma tónica mantenida por la que ahora finaliza.


























































