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El Rayo mereció mejor fortuna

El Rayo, en su primera salida, perdió por tres goles a cero frente al Córdoba. Resultado éste al que no se hizo acreedor el equipo vallecano dado su mejor fútbol ante un cuadro andaluz que resolvió el encuentro en los primeros veinte minutos.Tres goles en veinte minutos fue una renta demasiado alta para el fútbol del Córdoba. El Rayo encajó el trío de tantos cuando aún no se había hecho a la idea del partido. Los esfuerzos que hizo por acortar distancias no resultaron eficaces. Los cordobeses hipotecaron su juego en función de un resultado al que acompañaban los dos puntos en liza.

García Verdugo, que planteó un partido compensado en las tres líneas del equipo, pensó ante la avalancha de goles cordobeses que Felines pondría orden en una línea de medios desbordada. Trasante dejó el terreno de juego y se debilitaron las posibilidades de remontar un tanteo desfavorable.

Con los tres goles a favor, el Córdoba se limitó a destruir el, fútbol que Francisco, Fermín y Felines trataban de levantar en El Arcángel. Los intentos de batir a Molina resultaron baldíos por dos razones. La primera, por el propio acierto del guardameta en resolver situaciones comprometidas. La segunda, porque la ausencia de Trasante dejaba al Rayo con dos puntas de ataque, González e Iglesias. El juego aéreo, de este modo, era dominado completamente por la zaga andaluza. Y la muralla de hombres que se montó delante del portal de Molina no era sencilla de perforar.

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