Cada año,
la selección argentina sufre el mismo problema: el éxodo de sus titulares. Del equipo que el seleccionador Menotti había formado en los últimos meses cara al Mundial-78, hasta el momento, han emigrado Trobbiani (Elche), Scotta (Sevilla), Kempes (Valencia), Brindisi (Las Palmas) y «Beto» Alonso (Olympique de Marsella).


























































