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Montal pondrá su cargo a disposición de los compromisarios

Quizá para justificar el slogan de que «es algo más que un club», en el FC Barcelona la noticia no se mueve sólo en el césped, sino fuera de él: en los despachos. Terminada la Liga y apeado de la Copa, la atención del club azulgrana se centra en una próxima asamblea que va a convocar Agustín Montal, donde pondrá su cargo de presidente a disposición de los compromisarios y presentará una remodelación de la actual junta directiva, con !a presencia de cinco nombres nuevos, entre los que destaca Ferrán Ariño, a quien ya se califica como el hombre-fuerte para los próximos años.

Agustín Montal culmina su segundo mandato en el Barcelona en 1977. Pero antes del próximo septiembre va a poner su cargo a disposición de los 1.500 compromisarios del club, a los que reunirá en asamblea extraordinaria, que todavía no se ha convocado, pero que se celebrará con toda seguridad antes de levantarse el telón de la nueva temporada.

Entre tanto. Montal se nueve y los cambios que piensa realizar en su junta directiva se perfilan ya con claridad. Por lo menos cinco directivos dejarán sus puestos, y la reorganización alcanza inclusive a la segunda vicepresidencia, para la que suena poderosamente el nombre de Ferrán Ariño, en otra época directivo azulgrana y apartado, al parecer, por motivos políticos. Tales motivos, sin embargo, no le impidieron ser presidente de! filial Barcelona At. y tampoco le cierran ahora el paso para convertirse en el nuevo hombre-fuerte del club, puesto que la vicepresidencia segunda irá aparejada en la presidencia de la comisión deportiva, cargo muy importante dentro de la entidad.

¿Qué pasa en el Barcelona para que se produzca esta reorganización? Desde fuera, se especula con tendencias y posturas extradeportivas. El hecho es que los que se van pertenecían al ala de más influencia de Juan Gich, ex delegado nacional de Deportes, y figura muy significativa del club en los últimos años, pero que en el momento actual ha perdido bastante fuerza. Los que entran, se alinean en el área de influencia de Banca Catalana, que si siempre ha mantenido una preponderancia dentro del club, con Raimon Carrasco, vicepresidente que se mantiene, va a aumentar con la nueva presencia de Ferrán Ariño y otros, mientras el Banco Condal, entidad que en su momento ejerció gran influencia, pierde evidentemente enteros con la salida de Manuel Grau, uno de los cincos nombres que van a causar baja en la directiva.

La tensión del socio azulgrana se ha visto distraída en las dos últimas semanas con el anuncio por parte del presidente de una liga profesional de fútbol, y ahora, con esta reestructuración de la junta directiva. No pensamos en la crisis, porque el mando seguirá teniéndolo Montal, y el segundo de abordo, Carrasco, y el nuevo equipo será asimismo más montalista que nunca. Fuera de los problemas de las altas esferas del club, el aficionado se halla un poco escéptico y asiste alejado a los acontecimientos, mientras espera con ansiedad que se produzca la noticia de algún fichaje, como el de Quini, Carrete, o Rubén Cano, para que el equipo pueda afrontar la próxima Liga con ambición de ganarla.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de junio de 1976