

El Arsenal echa por tierra el sueño del Madrid en la Champions
Las ‘gunners’ dan la vuelta en Londres a la eliminatoria de cuartos de final con tres goles en tres errores defensivos a la salida del descanso en solo 14 minutos

Un Madrid sin ideas cayó esta noche en el Emirates ante el Arsenal de manera estrepitosa. Con la eliminatoria de cuartos de final controlada al descanso gracias al 2-0 cosechado en la ida en el Alfredo di Stéfano, el Real cometió tres errores defensivos en tres centros con los que las gunners dieron la vuelta al marcador al inicio de la segunda parte. Una y otra vez, las jugadoras blancas se olvidaron de seguir a sus marcas y facilitaron los goles del equipo inglés, que en menos de un cuarto de hora arruinó en Londres la ilusión del conjunto blanco de estar en las primeras semifinales de Champions de su historia.


Forzado por el resultado de la ida, el Arsenal cambió el planteamiento desde el principio. Las jugadoras de Renée Slegers ahogaron con la presión adelantada la salida de balón del Madrid durante todo el primer tramo. A las blancas la pelota les duraba siempre un suspiro, incapaces de conectar en el centro del campo con Caroline Weir, la jugadora del equipo con mayor capacidad para trenzar en el último tercio. Sin el control del juego, los primeros 45 minutos se convirtieron en un ejercicio de resistencia ante el acoso del Arsenal, que lanzó una ráfaga tras otra contra la defensa del Real, sostenida por Mäelle Lakrar. La central francesa estuvo acertada en cada corte. El equipo de Toril fue capaz de achicar y achicar los intentos de la gunners, que a pesar del dominio no obligaron a Misa Rodríguez a estirarse en toda la primera parte. La ocasión más clara de las inglesas la tuvo en un córner Mariona Caldentey, su cerebro en el mediocampo, pero la exazulgrana erró el cabezazo franco y también un centrochut desde una posición escorada.
Sin Melanie Leupolz ni Teresa Abelleira, Toril utilizó solo a dos pivotes en la medular. El técnico prefiere apostar por tres centrocampistas puras en el 4-4-2 con Angeldahl caída a un lado en partidos contra rivales potentes, pero hoy solo tenía a la sueca y a Sandie Toletti para esa posición con ficha del primer equipo. La canterana Irune Dorado, que el sábado cumplió 17 años y ha dejado buenas sensaciones en todos los minutos que ha jugado hasta ahora, se quedó en el banquillo. El preparador cordobés sacó a Athenea del Castillo y a Linda Caicedo en las bandas. La electricidad de las dos extremos, con un Madrid huérfano de balón, no apareció hasta el final de la primera parte, cuando Weir trenzó una pared con Signee Bruun y habilitó después a la cántabra. El centro de Athenea cayó en la frontal a Angeldahl, que obligó a la guardameta rival a hacer una buena parada. Solo un instante después, la talentosa escocesa dejó a Caicedo mano a mano. El disparo de la colombiana se estrelló en el palo, aunque su posición parecía ligeramente adelantada.
La fortaleza defensiva, sin embargo, se disolvió como un azucarillo al inicio del segundo tramo, cuando Russo y Mariona remataron dos centros de Chloe Kelly desde la derecha nada más salir de los vestuarios. En el primero, Sheila se olvidó de seguir a la delantera y en el segundo fue Angeldahl quien no apretó a la exazulgrana. La atacante inglesa, otra vez sin marca, completó la remontada al cazar un balón muerto en el área tras una falta lateral. En solo 14 minutos, los errores defensivos condenaron todo el trabajo Real, que vio cómo se le escapaba por descuidos impropios del primer nivel una eliminatoria con la que podía colarse por primera vez entre la superélite de Europa.
Con el Madrid completamente desnortado, sin capacidad para tener el balón, Toril metió en el 76 a Alba Redondo, Naomie Feller y Yasmim. El equipo no fue capaz siquiera de arañar al Arsenal, que vio cómo Misa frustraba un mano a mano ante Russo que hubiera matado la eliminatoria y cómo el VAR anulaba otros dos tantos de la potente delantera inglesa por centímetros. En todo el segundo tiempo, el Real tiró tan solo una vez a puerta, pero Van Domseelaar despejó el disparo de Caicedo en el descuento. Las blancas no tuvieron más respuesta ante un equipo muy superior que echó por tierra el sueño de medirse en sus primeras semifinales con el Olympique de Lyon solo tres días después de haber tumbado por primera vez a su mayor ogro, el Barcelona, en la Liga.
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