Lucas Pérez: “Mis padres me abandonaron con dos años y ahora me piden dinero de por vida”
El futbolista coruñés, que acaba de firmar por el PSV, explica los motivos por los que dejó el Deportivo de la Coruña en enero


Renunció a un contrato en Primera División para bajar dos categorías y jugar con el equipo de su corazón. Quería cumplir su sueño de niño, ser ídolo en su ciudad, de la que se había ido tras un amargo descenso con el Deportivo. Regresó entre vítores que le emocionaron, digirió el amargor de un primer fracaso y pilotó el éxito con un gol eterno que devolvió al equipo al fútbol profesional. Lo era todo en la ciudad, en la última cabalgata de Reyes alguien atisbó incluso que el jaleado Melchor tenía un cierto parecido con él, con Lucas Pérez, el niño del barrio de Monelos que hace un mes decidió dejar su club y su ciudad. Ahora habla desde Eindhoven, donde ha recalado para completar una de sus últimas batallas profesionales, a los 36 años. No parece probable que vaya a cumplir su sueño de retirarse de blanquiazul. “Estoy más tranquilo aquí, pero feliz era en Coruña”, explicó este martes en una entrevista en Radio Coruña de la Cadena SER. Horas antes había desgranado los motivos de su salida en El Partidazo de la COPE. Hay detalles que suenan más desgarradores en el directo de la radio. Y Lucas se abrió en canal para explicarse.
“En el club no entendían lo que el Dépor significa para mí”, apunta. Lucas ya hacía tiempo que necesitaba apoyo. No lo encontró, durante meses, en su club, al que hace tiempo llegó un burofax remitido por su padre. Le exigía un dinero mensual para su manutención. Lucas creció en una familia desestructurada. “Con dos años me dejaron en la Casa Cuna [el orfanato de la ciudad], al final me recogieron mis abuelos, los padres de mi padre, y me llevaron a su casa”. Creció con ellos. Pero se quedó solo demasiado pronto. Con 14 años le acogieron en casa de la familia de Iván, un amigo. Poco después ya se buscaba la vida para ser futbolista. Lejos de A Coruña porque cuando era cadete o juvenil el Dépor lo tenía en su radar, pero nunca confió en sus posibilidades. Se fue a Vitoria, a Madrid, a Ucrania (primero a Lviv y luego a Kiev), acabó en Grecia antes de que con 26 años el Deportivo, al fin, le llamase. Tan bien lo hizo que dos años después el Arsenal pagó 20 millones de euros por sus servicios. Fue entonces cuando su madre regresó a su vida para pedirle dinero. Ella no tenía su custodia, pero su padre sí. Y ahí empezaron los problemas más recientes. “Me he encontrado varias veces a mi padre en la ciudad y no es plato de buen gusto y con el club la situación no era la adecuada, no me sentía ni apoyado ni valorado. Decido ser honesto, lo estoy pasando mal y prefiero echarme a un lado. No estaba preparado para seguir”, desliza Lucas.
A Lucas, el tipo más querido de la ciudad, le faltó empatía. “Llevaba pasando por unos meses en los que no me sentía apoyado por el club. Son unos meses con mucho agobio, he revivido momentos difíciles de mi vida que abren heridas”, explica. Tras el ascenso le ofrecieron un contrato nuevo. Más dinero. Todo estaba preparado una tarde de verano para anunciar su renovación, pero decidió no firmar. “Yo no estaba en el club por dinero, quería esperar unos meses para ver cómo evolucionaba la situación. Quería limar asperezas también con el club”, zanja.
El Deportivo, explica Lucas, había querido prescindir de él cinco meses antes de que fuese decisivo en el ascenso a Segunda División. “Hay gente en el club que pide mi salida, lo sé de buena mano por parte del mister y algún integrante de la junta directiva que ya no está. Me dolió mucho, nunca hablaron conmigo. Tengo que darle gracias al míster (Imanol Idiakez) y al apoyo del equipo y los capitanes que me ayudaron y les estaré siempre muy agradecidos”, confiesa.
🎙️ @LP10oficial , explica su salida del @RCDeportivo, en @partidazocope
— El Partidazo de COPE (@partidazocope) February 25, 2025
👨🍼 "Mis padres me abandonaron cuando tenía dos años y ahora me piden dinero de por vida"
📻 #PartidazoCOPE pic.twitter.com/Nrbv92njtL
La separación de su pareja, la marcha de ella a Madrid con su hijo se empleó como argumento para explicar la salida de Lucas. “Claro que quiero estar cerca de mi hijo, pero yo estoy donde está el trabajo”. A mediados de enero el Dépor le puso sobre la mesa una carta para firmar, en ella se comprometía a seguir en el club hasta final de temporada, una manera de que los directivos se cubriesen ante una posible salida a última hora que complicase el mercado invernal de fichajes. “Me piden un compromiso escrito y veo que si me tienen que pedir eso y lo tengo que firmar considero que no entendían lo que significa el Deportivo para mí, cuando yo siempre les tendí la mano. Cuando se duda del compromiso del capitán es mejor echarse a un lado”, apunta Lucas, que no habló con club alguno en Madrid, pero entrenó más de una vez en las últimas semanas con el Rayo Majadahonda, donde están sus amigos Pedro Mosquera y Alejandro Arribas, dos excompañeros de batallas.
Habla desde Eindhoven. Otra vez en soledad. Quiere limpiar la cabeza y enfocarse en el fútbol. “No pensé en dejar el fútbol porque lo amo mucho, pero te pasan muchas cosas por la cabeza”, explica. Dice que se fue de casa “por principios”. “He venido a Holanda a coger fuerzas y ayudar al equipo en lo que pueda”. Y no descarta un nuevo regreso al Deportivo, aunque sea para ayudar desde los despachos. “Siempre hay puertas abiertas”, concluye.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.