La selección de fútbol de Irán tapa los símbolos de su país para protestar contra la represión de las mujeres

Los jugadores permanecieron cubiertos con una chaqueta negra mientras se interpretaban los himnos en su partido contra Senegal, a modo de condena por el asesinato de Mahsa Amini

Los jugadores de la selección iraní durante el himno antes del partido amistoso ante Senegal (1-1), celebrado en Mödling (Suiza), el 27 de septiembre.

La indignación en Irán por el asesinato de Mahsa Amini, una mujer de 22 años que estaba detenida por la llamada policía de la moral por infringir el código de vestimenta islámico, ha llegado también al mundo del fútbol. El pasado martes, durante el partido amistoso entre Senegal e Irán (1-1) los jugadores del país islámico permanecieron cubiertos con una chaqueta negra mientras se interpretaban los himnos. Lo hicieron para tapar los símbolos de su país, a modo de protesta contra la represión que sufren las mujeres.

Amini, originaria de la ciudad kurda de Saqez, en el noroeste del país, fue detenida el 13 de septiembre en Teherán por lo que la policía de la moral consideró un “atuendo inadecuado”. Murió tres días después en el hospital tras caer en coma, lo que provocó la mayor muestra de indignación en las calles de Irán desde que las autoridades reprimieron las protestas contra una subida de los precios de la gasolina en 2019. Los vídeos publicados en las redes sociales mostraban a los manifestantes coreando “mujer, vida, libertad”, mientras las mujeres quemaban sus velos y se cortaban el pelo.

La policía y las fuerzas de seguridad del Estado se enfrentaron a los manifestantes en decenas de ciudades el pasado martes, mismo día del partido de la selección de fútbol. Las protestas pedían la caída de la autoridad religiosa que gobierna el país (el partido Sociedad del Clero Combatiente del dictador Alí Jamenei). Los medios de comunicación estatales calificaron a los manifestantes de “hipócritas, matones y sediciosos”, mientras que la televisión nacional dijo que la policía se enfrentó a los “alborotadores” y disparó gases lacrimógenos para dispersarlos.

Uno de los jugadores de la selección iraní que más crítico se ha mostrado con los hechos fue el delantero del Bayer Leverkusen Sardar Azmoun. Expresó su solidaridad con los manifestantes iraníes a través de Instagram: “El último castigo será mi expulsión de la selección nacional, pero es un pequeño precio a pagar por un solo mechón de pelo de las mujeres iraníes. Siento vergüenza por lo fácil que es matar al pueblo. Vivan las mujeres iraníes”. Sin embargo, Azmoun acabó borrando esta publicación de sus redes sociales.

Irán cuenta con jugadores como Alireza Jahanbakhsh (del Feyernord holandés) o Mehdi Taremi (del Oporto). Su selección disputará el próximo Mundial de Qatar, en la que está encuadrada en el grupo B, junto a Inglaterra, Gales y Estados Unidos. De hecho, el seleccionador inglés, Gareth Southgate, estuvo presente el pasado martes en Austria y presenció, además del partido de su futuro rival, una protesta social que ha utilizado el fútbol como altavoz.

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