Los hinchas del Liverpool colapsan Saint Denis y provocan más de media hora de retraso en la final de la Champions

Los 40.000 hinchas ingleses sin entradas desbordan a la UEFA y las autoridades francesas y postergan el comienzo de la final de la Champions que enfrenta al Madrid con el equipo inglés

Aficionados del Liverpool retenidos a las puertas del estadio.Foto: Peter Byrne/PA Wire/dpa | Vídeo: David Álvarez

Una multitud de hinchas ingleses con entradas falsas provocaron un colapso en los accesos al Stade de France en Saint Denis y el subsiguiente atraso sin precedentes en el comienzo de la final de la Champions que enfrentó al Real Madrid y el Liverpool. El partido estaba previsto para este sábado a las 21:00 horas en París. Comenzó pasadas las 21:30. Algo insólito en la historia de las finales de la Champions.

La UEFA señaló en un comunicado que los incidentes se desencadenaron cuando miles de seguidores se presentaron en Saint-Denis con entradas falsas: “Antes del inicio del partido, los tornos de la zona del Liverpool fueron bloqueados por miles de aficionados que habían comprado entradas falsas que no funcionaban en los tornos”.

Pagaron justos por furtivos. Miles de aficionados del Liverpool con entradas genuinas se quedaron a las puertas del estadio de Saint Denis, cerradas tras una cadena de incidentes en el acceso que un funcionario de la UEFA definió como “colapso”. Las puertas se abrieron a las 18:00 y los 20.000 hinchas del Madrid ocuparon el fondo norte según calentaban los jugadores, a una hora del comienzo previsto de la final. Pero en el fondo norte, el que bordea la autovía A-86, con fachada hacia la calle Ahmed Boughera, comenzaron a amontonarse aficionados de rojo ante las puertas cerradas. La grada correspondiente a la afición inglesa, con calvas ostensibles, revelaba la crisis de seguridad.

José Luis Martínez Almeida, el alcalde de Madrid, que se hallaba en el palco del Stade de France, informó sobre las causas del bloqueo: “Es un problema de seguridad de los aficionados del Liverpool, ya que vinieron miles sin entradas”.

”Los incidentes empezaron cuando personas sin billete intentaron forzar las barreras de entrada e introducirse en el estadio”, informó un portavoz de la Prefectura de la Policía de París. “Estas tentativas crearon movimiento de la multitud”. La misma fuente indica que la policía intervino “para rechazar las tentativas de penetración en el estadio, alejar a los perturbadores y facilitar el acceso de los espectadores con billetes”.

Las autoridades calculan que 40.000 hinchas del Liverpool acudieron a París sin entradas para apoyar a su equipo, uniéndose a los 20.000 que sí disponen de entradas legítimas. El aluvión humano, al parecer, desbordó las previsiones de la policía francesa y el Ayuntamiento de París en todos los terrenos. Desde el control en el primer anillo de seguridad, que permitió que se filtraran cientos de personas sin entradas a las calles que rodean el estadio, a los servicios de transporte públicos y las carreteras. “Hemos cogido un atasco increíble, hemos estado dos horas en el coche y ha sido un desastre”, dijo Ronaldo Nazario en Movistar.

Las imágenes del autobús del Liverpool atascado en la autopista sin apoyo policial suficiente para despejar los carriles, anunciaron que algo no cuadraba en el prólogo de la final. Los jugadores del Madrid se paseaban por el césped mientras que sus rivales tardaron media hora más en llegar, debido al atasco.

Según se cumplía la hora del inicio del partido los aficionados del Liverpool comenzaron a saltar las vallas, colándose al interior del estadio, mientras que en el exterior la policía comenzó a alternar cargas con lanzamientos de gas pimienta. Según Radio Nacional, hasta Robbie Fowler, una leyenda del Liverpool, se quedó fuera del estadio por los incidentes, separado de su mujer en medio del caos. “Hemos tardado una hora en recorrer los últimos cien metros hasta el estadio”, lamentó José Manuel Franco, el secretario de estado español para el Deporte.

Un padre abraza a su hijo, retenidos a las puertas del estadio.
Un padre abraza a su hijo, retenidos a las puertas del estadio.REUTERS (REUTERS)

Muchos aficionados del Liverpool se infiltraron en las tribunas sin tener entrada. La policía recorrió el perímetro exterior del estadio durante todo el partido persiguiendo y deteniendo a los peregrinos del Liverpool que procuraban treparse a la valla del Stade de France.

Los incidentes son un mal augurio para los Juegos Olímpicos que se prevé que se celebren en París en 2024.

Puedes seguir a EL PAÍS Deportes en Facebook y Twitter, o apuntarte aquí para recibir nuestra newsletter semanal.

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS