Las impulsoras del Barcelona femenino: “Antes me pasaba el tiempo en reuniones de puros y corbatas”

La creadora de la sección femenina del club azulgrana y la directiva que la profesionalizó conversan sobre el papel de Alexia Putellas y la evolución del fútbol

María Teixidor (izquierda) y María Teresa Andreu, el jueves en Barcelona.
María Teixidor (izquierda) y María Teresa Andreu, el jueves en Barcelona.©Consuelo Bautista (EL PAÍS)

Ya con el Balón de Oro en su casa, Alexia Putellas no se olvidó de pasar por la gala de fútbol catalán el pasado de diciembre. “Se nota que su estatus ha cambiado y que tiene muchos compromisos, pero con nosotros sigue con la misma actitud. Siempre que la hemos llamado, ha cumplido”, explican fuentes de la federación catalana. Putellas llegó sobre la hora a la gala. “Pero llegó”, rematan las mismas fuentes. Su madre, Eli Segura, estaba con ella. “Alexia no para. Entrevistas, actos comerciales…”, le contó a un amigo presente en el acto. En el Barcelona, refrendan la teoría de la madre de la capitana del equipo campeón de Europa. “Hace muchas cosas, es verdad. Pero asume su responsabilidad como la líder”, cuentan en la entidad azulgrana, al mismo tiempo que buscan no cargarle demasiado la agenda. “Hay que intentar protegerla”, insisten desde el Barça.

Todo ha cambiado en la vida de Putellas. Demasiado, si se rebobina hasta enero de 2019, cuando el Barcelona despidió a su entrenador, Fran Sánchez. Alexia, por entonces, no siempre era titular en un equipo que buscaba recuperar el trono en España. “Las jugadoras no eran felices en una época en la que les habíamos dado todo para que lo fueran”, explica Maria Teixidor, exdirectiva del Barcelona, responsable de profesionalizar la sección azulgrana femenina en 2016.

“Me tomé mucho tiempo para hablar con todas las jugadoras y con todo el staff para detectar dónde estaba el problema”, recuerda Teixidor. Y una de sus principales conclusiones fue que había que potenciar el papel de Putellas. La catalana se tenía que mirar en el espejo de Lionel Messi. “No le dije exactamente que quería que se convirtiera en Leo, pero sí en que debería ser la piedra angular del proyecto. Se lo dije porque me di cuenta de que tiene madera de líder. Tenía una idea muy clara del fútbol que este club debía jugar y, sobre todo, porque estaba dispuesta a sacrificarse por sus compañeras de equipo”.

La apuesta por Putellas le funcionó al Barcelona. Pocos meses después de la destitución de Fran Sánchez, el conjunto azulgrana jugó su primera final de Champions. Dos años más tarde, en 2021, el Barça conquistó Europa. Este sábado, las azulgrana defenderán el título frente al Olympique de Lyon en Turín. “Alexia me genera mucho orgullo”, interviene en la conversación, Maria Teresa Andreu, exfutbolista de la Peña Femenina Barcelonista —el equipo recibía apoyo material y económico por parte del Barcelona, pero no dependía orgánicamente del club— entre 1971 y 1983. Ella fue la creadora de la sección femenina del Barcelona en 2002. Ahora, las dos pioneras del club catalán charlan en la oficina de Teixidor en Barcelona. “En Alexia tenemos una estrella, sí. Pero tenemos a una referente. Ahora puedes ver a niños por la calle con su camiseta”, completa Andreu. Ella no conserva ninguna elástica de su época como jugadora. Y tuvo que improvisar. Hace unos años se compró una. Le puso su nombre y el dorsal 1. Y así va vestida a todos los partidos del Barça, ahora desde el palco.

La idea de Ramallets

“Siempre jugué de portera”, cuenta Andreu. Lo hizo de pequeña para ganarse un lugar entre sus amigos en la calle, también cuando llegó al Barcelona. En aquella ocasión, gracias a Antoni Ramallets, histórico guardameta azulgrana entre 1947 y 1962 y colaborador del por entonces precario equipo femenino del Barça. “¿Quién es la más alta? Tú, Maria Teresa, a la portería”, le soltó Ramallets. La divertida anécdota entre Ramallets y Andreu invita a reflexionar a Teixidor. “Más allá de que las futbolistas hayan crecido sin referentes, tampoco han tenido ningún tipo de metodología ni nada. Han ido improvisando hasta encontrarse con ellas mismas. Les pasaba en el campo, para darse cuenta de quién era mejor defensa que carrilera, pero también en todo en general. Nadie les había dedicado el tiempo suficiente. Ni entrenadores ni directivos”, expone Teixidor.

Andreu recuerda con alegría su trayectoria en el fútbol, primero como jugadora —”era la capitana y me llevaba a mi casa las camisetas de todas para lavarlas”, dice la exportera—, después como directiva. Eso sí, combativa. “Yo no he fumado en mi vida y he aguantado humo a punta pala. Me pasaba el tiempo en reuniones de puros y corbatas. Hablaban del juvenil, del infantil, del fútbol sala y cuando llegaba el turno del femenino decían que perdían el avión. Pero he dado más de un golpe en la mesa: ‘Estoy aquí y me tenéis que escuchar’. En la época de Teixidor, para su suerte, en el Camp Nou ya estaba prohibido fumar. “Para que haya avanzado el fútbol femenino, como en cualquier causa de la mujer, se han necesitado hombres comprometidos”, dice la exdirectiva del Barça entre 2015 y 2020.

Andreu creó la sección del Barça femenino, Teixidor la profesionalizó. Ambas coinciden: “El próximo paso es la igualdad”. ¿Alexia debería cobrar lo mismo que Messi? “O que ellos cobren menos. Se trata del reparto justo de los recursos”, remata Maria Teixidor.

Cómo crear un modelo de negocio diferente al del fútbol masculino

A Maria Teixidor le gustaría que la M apareciera en las siglas de la Champions masculina como la W lo hace en la de la femenina. “Quizás ese sea el punto. ¿Si debo tener la sigla de las mujeres por qué no voy a tener la de los hombres? El mejor paso sería no distinguir. Hablar de fútbol y punto”, reflexiona la directiva del Barcelona entre 2015 y 2020. Pero la abogada, de 45 años, también invita a analizar el modelo de negocio del fútbol masculino y del femenino. “No lo digo yo. Lo dicen los organismos internacionales que se dedican a esto. El modelo del masculino está agotado”, expone.

Después de que el pasado marzo, el Consejo Superior de Deportes haya aprobado los estatutos para profesionalizar la liga femenina en España, Teixidor presentó una candidatura para presidir la nueva competición. Se unió a Reyes Bellver, abogada especializada en deporte y presidenta de la plataforma Leadership Woman Football, y cuenta con el apoyo de dos grupos inversores, Muse Capital y Gloria Football, que aportarán 50 millones de euros. “Hay que mirar a los clubes del fútbol femenino como una realidad independiente de las del masculino. Son una realidad distinta y necesitan una mirada diferente. Algunas cosas están muy bien y se han construido cosas muy válidas; hay otras, en cambio, que hay que revisar. Si no, el femenino tiene la oportunidad de repensar el modelo y extrapolarlo”, explica Teixidor.

Y analiza las cuentas pendientes en la Liga. “No solo hay que igualar a los equipos, sino también hay que generar una Liga competitiva, que tenga un sostén económico que les permita a los clubes crecer y ser sostenibles”, concluye Maria Teixidor.

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Sobre la firma

Juan I. Irigoyen

Redactor especializado en el FC Barcelona y fútbol sudamericano. Ha desarrollado su carrera en EL PAÍS. Ha cubierto Mundial de fútbol, Copa América y Champions Femenina. Es licenciado en ADE, MBA en la Universidad Católica Argentina y Máster de Periodismo BCN-NY en la Universitat de Barcelona, en la que es profesor de Periodismo Deportivo.

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