FÚTBOL FEMENINO

Guerra interna en el Barça del triplete

Explotan las diferencias entre la plantilla y el cuerpo técnico del conjunto azulgrana femenino

Lluís Cortés, durante un partido en la última edición de la Champions.
Lluís Cortés, durante un partido en la última edición de la Champions.POOL / Reuters

Antes de la final de la Champions femenina disputada en Gotemburgo, un empleado del Barcelona advertía sobre una tensión latente en el grupo azulgrana. “No todo lo que brilla es oro”, aseguraba, para después añadir: “pero como ganan, todo se tapa”. El Barça arrasaba en la Liga y se postulaba para conquistar lo nunca visto en el fútbol español: la Copa de Europa. No fallaron. Las azulgrana vapulearon al Chelsea en Suecia (4-0) y coronaron una temporada histórica con la Copa de la Reina: triplete. El éxito, en cualquier caso, no borró las malas vibraciones entre el cuerpo técnico y sus futbolistas.

Ni siquiera lo disimuló. Las diferencias son ahora tan públicas que las dos partes se han manifestado este sábado por separado ante la inquietud del club, que aboga por reconducir el conflicto de forma interna para evitar males mayores y no tener que intervenir en favor de nadie. “Es normal que en un equipo con tanta exigencia competitiva y carga emocional aparezcan conflictos y momentos de más tensión”, sostiene Lluís Cortés, preparador del Barcelona. Lo secunda la capitana Vicky Losada: “Ha sido un año muy complicado con el Covid y la gente que trabaja en la élite sabe que la tensión emocional y la concentración es muy dura”.

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En enero de 2019, cuando el equipo no terminaba de arrancar con Fran Sánchez en el banquillo después del exitoso ciclo de Xavi Llorens, el núcleo duro de la plantilla azulgrana expuso su descontento con el entrenador. María Teixidor, entonces directiva responsable del fútbol femenino, escuchó a las futbolistas. “Nos estábamos alejando de nuestra filosofía. Había partidos en los que jugábamos con doble pivote y además no había buena sintonía con el cuerpo técnico”, se quejaban en el grupo azulgrana. Adiós al entrenador. En la Ciudad Deportiva del Barça, en aquel momento, hubo quien sospechó del poder que estaba conquistando el vestuario. La solución a la destitución del entrenador, sin embargo, no estaba muy lejos: Lluís Cortés. El técnico formaba parte del cuerpo técnico de Sánchez, conocía a las jugadoras, y era un fundamentalista del ADN Barça. Todo cambió. El Barça no pudo recuperar el cetro en la Liga pero se coló en la final de la Champions ante el poderoso Lyon (4-1) en Budapest.

“Nos pasaron por arriba físicamente”, se quejaron. La plantilla, que confiaba al máximo en el proyecto, se entregó a Cortés. Capitanas y cuerpo técnico pactaron, en una conversación en el aeropuerto de Budapest, elevar la calidad y cantidad de trabajo. Ganaron la Liga en la temporada 2019-2020 y esta campaña pasada se quedaron con dos Copas de la Reina (la de 2020, aplazada por la pandemia, y la de 2021), repitieron en la Liga y se subieron a lo más alto del podio en Europa. El problema ya no es futbolístico como ocurría con Fran Sánchez, ni de intensidad en los entrenamientos; tampoco de gestión de egos. Vicky Losada, por ejemplo, entendió que si quería minutos se tendría que buscar la vida fuera del club. La centrocampista jugará la próxima temporada en otro equipo.

En el Barça se resquebrajó la relación entre vestuario y cuerpo técnico. “Hay que tener en cuenta todas las partes implicadas en este proceso. Es importante escuchar a las jugadoras y también al staff”, pide Cortés. Losada, por su parte, busca limpiar la imagen del vestuario. “El equipo siempre ha respetado las jerarquías del club y el trabajo del staff. Somos un grupo humano muy bueno”, subrayó la capitana, antes de viajar a San Sebastián para el duelo liguero ante la Real Sociedad. “Ahora queda una semana, queremos acabar ganando los partidos, dando una buena imagen y que la gente se centre en lo que hemos conseguido, que es muy complicado. Ha sido un año muy bonito para todos”, remata Losada.

La directiva azulgrana confía en apaciguar el conflicto. De hecho, ha renovado a Cortés hasta 2023. “La idea es seguir trabajando para cambiar cosas, que es evidente que se debe hacer, pero hacerlo juntas, como el equipo y la familia que hemos sido hasta ahora”, concluye el técnico del Barça. La exigencia en el trabajo y la administración de minutos en los partidos es cuestión del entrenador de la misma manera que la confección de la plantilla compete al director deportivo Markel Zubizarreta. Las reivindicaciones de las jugadoras se centran supuestamente en sus relaciones con el cuerpo técnico, aspecto que deberá evaluar la directiva de Joan Laporta. El Barça gana títulos y tiempo, habrá que ver si gana paz después que las dos partes quieran capitalizar el éxito del triplete.

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