Laudrup: “Los títulos alegran más como técnico que como jugador”

El exjugador de Barça y Madrid, que debe decidir si cuelga los hábitos de entrenador, analiza la situación de ambos clubes antes del clásico del sábado

Laudrup con la camiseta del Barcelona a la izquierda, y con la del Madrid a la derecha.
Laudrup con la camiseta del Barcelona a la izquierda, y con la del Madrid a la derecha.

Michael Laudrup (Frederiksberg, Dinamarca, 56 años) saltó del Camp Nou (1989-1994) al Bernabéu (1994-1996) y ahora disfruta de la vida familiar y del fútbol como comentarista de televisión mientras decide si cuelga definitivamente los hábitos de entrenador. En sus cinco temporadas de azulgrana disputó 15 clásicos. Ganó cinco, empató cuatro y perdió seis. Marcó dos goles. En sus dos cursos de blanco jugó cuatro, con una victoria, un empate y dos derrotas y no se estrenó como goleador.

Pregunta. Hace tiempo que en España no sabemos de usted...

Respuesta. Estoy en Dinamarca, esperando que cambie este mundo que nos ha tocado vivir a todos. El último partido que vi en directo fue en Portugal, en la fase final de la Champions de agosto, ya sin público. El anterior había sido el clásico del 3 de marzo en el Bernabéu con 80.000 personas en las gradas y sin que nadie hablara de la covid. Diez días después se cerró todo. Es increíble. El miércoles comenté el Real Madrid-Liverpool desde un estudio pequeño, desagradable…. Es lo que hay. La alternativa es lo del año pasado de marzo a junio sin fútbol y todavía es peor.

P. ¿Estamos hablando todavía con el Laudrup entrenador o ha dejado ya el banquillo?

R. No sé… Llevo tres años sin entrenar. Estoy bien con mi nueva vida. Tengo tres nietos. Hay veces que lo echo de menos, pero pienso que si vuelvo otra vez serán once meses al año, volver a una vida exigente, dura. Presión cada día, cada semana. Lo echo de menos pero quizás no lo suficiente. Veo mucho fútbol, pero me falta la gente. No es lo mismo por mucho que queramos. Se nota. Hay partidos cada día. Muchas veces me pongo una serie o una película. Ver fútbol todos los días es demasiado.

P. Usted siempre decía que como jugador disfrutaba y como entrenador sufría…

R. Sí, lo sigo pensando, pero cuando se consigue un título, la alegría es más grande como entrenador que como jugador. Lo disfrutas más. Sabes cuánto trabajo has hecho detrás. En la vida del entrenador cada partido es sufrimiento. Puedes ir ganando, pero te meten uno y todo cambia. Son subidas y bajadas constantes dentro de cada partido. El otro día se vio en el Real Madrid-Liverpool. Con el 2-0, disfrutas, con el 2-1, a sufrir. Hay muy pocos partidos al año en los que disfrutas…

P. Hace unos años, cuando era entrenador del Getafe, confesó que no entrenaría hasta los 69 años, que era la edad de Luis Aragonés entonces. Es más, añadió que a los 59 ya pensaba estar jubilado.

R. Pues me quedan tres. Llevo desde los 17 años dentro del mundo del fútbol como jugador o como entrenador, con todo lo que eso conlleva. Como comentarista disfruto del fútbol de una manera diferente. Como entrenador se sufre porque no puedes entrar. No estoy buscando nada. Cada mes o cada año que pase será más difícil subirse al tren de los entrenadores. Cuando te bajas para volverte a subir es muy difícil. Hay técnicos más jóvenes. No puedo garantizar que no vaya a volver nunca. Cuanto más tiempo pase, más difícil será, claro. Eso sí, el fútbol seguirá formando parte de mi vida hasta el final.

P. ¿Cuando se acerca un clásico le rondan los recuerdos?

R. Nunca he echado de menos saltar a los terrenos de juego. Tuve todo tipo de experiencias y no echo de menos nada. El clásico es un gran espectáculo, pero nunca me pongo a pensar que me gustaría jugar uno más. Quizás porque dejé el fútbol en activo cuando quise. No me fui obligado, o por una lesión. Me fui cuando pensé que había sido suficiente. Gracias y adiós.

P. ¿Los Madrid-Barça son diferentes dependiendo de la orilla en que se esté?

R. Siempre son partidos particulares. La grandeza se la dan los aficionados que empiezan a hablar dos o tres semanas antes. Me acuerdo del primero mío en el Barça. Ganamos 3-1, entonces el Madrid venía de ganar cuatro Ligas consecutivas y con Cruyff estábamos intentando revertir la situación. Y también de los dos 5-0. Ganar un partido de ese nivel es complicado y hacerlo dos veces en 11 meses es casi imposible. Y más si las dos veces estás en el lado del ganador. Fueron dos encuentros increíbles. Lo mejor fue que al final el equipo en el que yo jugaba ganó la Liga, que es lo más importante. En el primero entré en la segunda parte. Ganábamos 2-0 y marcamos tres más. Romario hizo tres goles y yo le di el pase de uno. En el 5-0 del Madrid del año siguiente en el vestuario había ganas de venganza, había un ambiente especial. No es que pensaran que podía darse otra vez el mismo resultado, pero sí había la mentalidad de ganar o ganar. E incluso pudimos hacer alguno más. Además de que nosotros jugamos bien, el Barça tenía problemas con algunos jugadores, con el club…

P. ¿Y ahora, pesan más los cinco años en el Barça que los dos en el Real?

R. Voy a disfrutar. No tengo que ir ni con uno ni con otro. Si gana el Madrid, todavía los tres pueden ganar la Liga, aunque el Atlético esté tocado. Si gana el Barça se pone cinco por delante del Madrid, pero tiene el Barça-Atlético. Si empatan, el gran ganador sería el Atlético, si gana su partido. Más que un clásico es un partido de tres. Hace dos meses casi nadie daba nada por ellos y se daba casi ya como hecho el triunfo del Atlético. Aparte de que los rojiblancos hayan tirado bastantes puntos, la reacción de Madrid y Barcelona ha sido extraordinaria.

P. Zidane contra Koeman, que fue compañero suyo. Otro duelo dentro del partido.

R. Los dos han hecho un trabajo enorme. Ronald ha llegado en un año muy difícil. Después del desastre de la temporada pasada con la famosa derrota contra el Bayern, con Messi que se quería ir, con Luis Suárez que se ha ido. Al principio las cosas no fueron bien, perdieron muchos puntos y aun así hoy está a uno del líder. Tiene mucho mérito Ronald, aunque perdiera la Champions por un mal partido ante un gran PSG. Aún en la vuelta pudo remontar si Messi marca el penalti… El trabajo de Zidane quedará ya para la historia pase lo que pase en adelante. Un entrenador que entra y en dos años y medio gana tres Champions seguidas... Eso no tiene comparación.

P. Zidane estaba convencido de que nunca sería entrenador.

R. A veces pasa. A lo mejor no quieres serlo, pero te preguntan si te apetece… Empiezas diciendo que no, pero luego entras y como has sido futbolista, tienes tus pensamientos. A los futbolistas luego nos gusta demostrar lo que sabemos y cómo trasladamos nuestras ideas a los equipos. Cuando estás dentro del terreno de juego siempre puedes intentar hacer algo, pero desde fuera todo el trabajo hay que hacerlo durante la semana. Cuando estás en el banquillo te entran ganas de entrar, de coger el balón y no puedes. Es una impotencia tremenda. Es duro. Los resultados de Zidane están ahí. Estas dos temporadas están siendo muy difíciles. La temporada pasada tuvo mucho mérito. Se había ido su goleador con sus 40-50 goles al año. Mejoró en defensa y ganó la Liga a pesar de la falta de gol obvia que tiene el Madrid. Y ahora está otra vez ahí.

P. Y en la Champions...

R. Nadie le daba opciones de llegar lejos y está en cuartos y tras ganar al Liverpool puede seguir adelante. Por eso quiero dar valor a los dos equipos. Obviamente, no están al nivel de antes, pero todavía están luchando por dar lo mejor de sí. Dicho esto, sí que tendrán que cambiar en los próximos años. No se puede seguir jugando con los mismos toda la vida.

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