La soledad de Riqui Puig

Su penalti, impecable, lo salvó de la guillotina, pero todos los abrazos de la excitación final se los llevó Ter Stegen, el rey de la noche

De la competitividad del Atlético de Madrid habla la tabla de clasificación. De su estilo, basta con decir que es el de Simeone. El Atlético-Sevilla fue una buena muestra. Un Atlético desatado llegaba con mucha gente a posiciones de ataque hasta que llegó el gol de Correa y el Cholo mandó a parar. A partir de entonces, los extremos doblaron a los laterales y un impecable mecanismo de relojería defensivo se dedicó a aguantar el resultado. El Sevilla intentaba cavar por todos los medios, pero una y otra vez la pala se encontraba con la roca y, como la desesperación regala espacios, terminó recib...

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