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España, semifinalista a su ritmo

La selección derrota a la esforzada Bielorrusia y luchará por las medallas del torneo por quinta vez consecutiva

Europeo de balonmano
Maqueda, defendido por Bokhan este lunes en el Bielorrusia-España. AP

A España le sobró con apretar el botón automático para apartar de su camino a Bielorrusia y alcanzar las semifinales del Europeo (28-37). Será la quinta vez consecutiva que la selección luche por las medallas. En toda la historia del campeonato, solo Dinamarca se ha colgado cuatro metales seguidos (entre 2002 y 2008), algo a lo que aspirará a partir del viernes la selección, vigente campeona. Ese día disputará las semifinales y ahora el objetivo es tratar de evitar a Noruega, que lidera el otro grupo de la Main Round.

Bielorrusia, 28 - España, 37

Bielorrusia: Saldatsenka; Vailupau (7, 4p), Shylovich (1), Karalek (3), Bokhan (-), Kulesh (6) y Yurynok (3) -equipo inicial- Kishou (ps), Brouka (-), Pukhouski (1), Nikulenkau (1), Shumak (-), Baranau (2), Lukyanchuk (2), Padshyvalau (1) y Gayduchenko (1)

España: Pérez de Vargas; Solé (7, 4p), Maqueda (6), Raúl Entrerríos (2), Cañellas (1), Ariño (1) y Aginagalde (1) -equipo inicial- Corrales (ps), Angel Fernández (7), Alex Dujshebaev (5), Sarmiento (1), Goñi (1), Figueras (-), Morros (-), Aleix Gómez (5, 2p) y Gedeón Guardiola (-)

Marcador cada cinco minutos: 3-2, 6-5, 8-8, 11-12, 14-15 y 16-17 (Descanso) 19-21, 20-25, 22-28, 24-31, 25-34 y 28-37 (Final) 

Árbitros: Santos y Fonseca. Roja a Karalek (m.43) por tres exclusiones. Dos minutos a Bokhan, Lukyanchuk, Álex Dujshebaev y Goñi.

8.000 espectadores en el Stadthalle de Viena.

Eso se decidirá mañana ante Croacia, que dos horas antes también cerró su pase a la fase final tras superar a la República Checa (22-21). El enfrentamiento entre los dos gallos en la última jornada de la segunda fase, que podía haber sido dramático, se quedará en una lucha por esquivar, de momento, al genio de Trondheim Sander Sagosen.

El dominio de la escena del grupo de Jordi Ribera es absoluto, invicto todavía, seis de seis. A la espera del examen final de Estocolmo, la sensación es que España gana a su ritmo. Contra Bielorrusia, que todavía tenía esperanzas matemáticas de cotas mayores, se lo tomó de inicio con más calma. Por primera vez en el torneo se presentó hipotensa, algo perezosa. Nada grave, en todo caso. Lo peor que le pasó fue verse 5-2 abajo, marcador rápidamente corregido. Lo más novedoso en Viena a esas alturas del duelo fue el lanzamiento picado de Cañellas que, literalmente, se quedó pegado en la escuadra. Una foto para la colección.

Entre anécdotas y un ritmo suave transcurrió el encuentro hasta la vuelta de los vestuarios. Ahí la selección decidió que se había acabado la paz y que era hora de zanjar la cuestión. Lo hizo por la vía más prosaica: dos zarpazos de Álex Dujshebaev, otros dos de Maqueda y un contraataque de Ángel Fernández que pusieron el 20-25 en el minuto 40. Eso, unido a la expulsión del pivote Artsem Karalek, que hasta este lunes sumaba 27 goles con un 71% de acierto, dejó todo hecho. Ya solo quedaba contemplar la media sonrisa al terminar el partido de Ribera, un hombre siempre tan en su sitio, y ver recibir el MVP por tercera vez en el campeonato a Pérez de Vargas, gracias a sus 15 paradas.

Resultados de la jornada

GRUPO I

Croacia, 22 - República Checa, 21

Bielorrusia, 28 - España, 37

Austria - Alemania

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