Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Valencia se encastilla en Mestalla

El equipo de Celades, con un gol de Maxi Gómez, supera la visita de un buen Eibar y acaba la primera vuelta sin perder en su estadio

Mouctar Diakhaby cabecea el balón rodeado de rivales.
Mouctar Diakhaby cabecea el balón rodeado de rivales. ©GTRESONLINE

Tras la tormenta estival que lo zarandeó con brusquedad, el Valencia culmina la primera rueda del campeonato sin perder en Mestalla y enfila con una nueva victoria (1-0 este sábado al Eibar), aunque enojado por el reparto económico, la nueva Supercopa de España en Arabia Saudí. La estadística con la casaca de local sería inmaculada en 2019 para el equipo del murciélago de no haber cedido dos derrotas en año natural, una ante el Arsenal en las semifinales de la Europa League y otra en LaLiga, precisamente ante el Eibar. El Valencia se ha encastillado en Mestalla. El equipo armero, que se había incorporado con un empate y una victoria en las dos últimas jornadas de liga tras las cuatro derrotas anteriores, sigue colgando al borde de la zona de descenso pese a mostrar, cargado de bajas notables, una buena imagen en Mestalla.

Valencia
VAL
1
-
0
EIB
Eibar
Valencia
Jaume, Gabriel Paulista, Wass, Mouctar Diakhaby, Gayá, Coquelin (Cheryshev, min. 88), Ferrán Torres, Parejo, Carlos Soler, Rodrigo (Kondogbia, min. 82) y Maxi Gómez (Gameiro, min. 71).
Eibar
Dmitrovic, Bigas, Tejero, José Ángel, Paulo Oliveira, Sergio Álvarez (Miguel Ángel Atienza, min. 64), Edu Expósito, Inui (Pablo De Blasis, min. 70), Pedro León, Sergi Enrich y Charles (Quique, min. 81).
Goles
1-0 min. 26: Maxi Gómez .
Árbitro
Alejandro José Hernández Hernández
Wass (min. 76), Paulo Oliveira (min. 83) y Charles (min. 61).
Paulo Oliveira (min. 90).
Estadio:Mestalla

Celades se guardó a Garay y alineando a Jaume resolvió la única incógnita en el diseño de su once. Con Cillessen recuperado de su última lesión, el técnico mantuvo en su formación al portero suplente, premiando su rendimiento y su ascendencia en el vestuario. Y Jaume cumplió. Mendilibar, con más problemas, llenó de tiritas su alineación para combatir las bajas de Ramis, Arbilla, Diop, Escalante, Orellana y Kike García.

Amaneció valiente el Eibar en Mestalla, con la primera línea de presión muy arriba dificultando la salida de balón del Valencia y tratando de enjaular a Parejo. Los de Celades, muy fluidos con el balón, saltaron esa línea de presión y aguijonearon la espalda de los centrales eibarreses. En 25 minutos generaron hasta cuatro ocasiones de gol, incluido un tanto anulado a Maxi. La más plástica, la de Ferran Torres. El canterano de Foios, sin techo, remató con el exterior del pie derecho un centro desde la izquierda que se marchó fuera por centímetros. Detrás, en defensa, Gabriel corrigió a Diakhaby y, muy atento, barrió la defensa.

En pleno chaparrón de llegadas, el gigantón Maxi Gómez recuperó su condición de máximo goleador del equipo impulsándose primero y luego embistiendo la pelota con su cabeza para hacer el primer gol de 2020 en Mestalla y el séptimo de su cuenta particular. El centro de Wass fue una maravilla y el bombardero uruguayo aprovechó su armazón para elevarse por encima de Tejero y marcar. En el cuerpeo con cualquier central de LaLiga, Maxi, que volvía al equipo tras una lesión, suele salir ganador en un alto porcentaje de ocasiones.

La sociedad que forman Wass y Ferran en el costado derecho del murciélago enloqueció a un tipo experimentado como Cote y obligó a Mendilibar a rascarse la cabeza en busca de cerrar esa brecha. Un tiro de Pedro León, que desvió, volando, Jaume fue el único rendimiento ofensivo del Eibar, que con balón y, sobre todo, en la presión no anduvo nada mal.

Una acción por manos de Bigas de espaldas a portería tras un tiro de Carlos Soler que no transformó en penalti el VAR, desordenó al Valencia. Llegó delante de Dimitrovic porque el Eibar, más expuesto en defensa necesitaba el gol, pero no estuvo atinado y estuvo a punto de pagar esa falta de definición. Aprovechando esa confusión, el equipo de Mendilibar empezó a generar peligro con su francotirador Pedro León al frente de las acciones de estrategia. Bigas, tras un balón que rebotó en Rodrigo, estrelló la pelota en el travesaño y, más tarde, Jaume tuvo que estirarse para desviar dos balones venenosos de Charles y el propio Pedro León.

En el tramo final del partido los armeros, que agradecieron la salida del campo de Maxi Gómez, jugaron mucho rato en campo contrario sin acusar sus bajas. La segunda amarilla que vio Oliveira por una entrada sobre Parejo oxígeno al Valencia y encendió a Mendilibar, que se quedó con diez futbolistas para jugar los cuatro minutos de descuento.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >