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El Barça no llega a tiempo en Vitoria

En un final angustioso, el Baskonia consigue una victoria revitalizante pese a desfondarse en el desenlace del partido

Michael Eric intenta frenar a Tomic. Ampliar foto
Michael Eric intenta frenar a Tomic. EFE
Euroliga Fase Regular

Finalizado

El 2 de enero todavía se suelen ver resacas de la Nochevieja, porque hay gente para todo, que no pone límites a la fiesta. Para el Barça que jugó en Vitoria, la resaca le venía de unos días antes, del domingo, cuando aplastó al Real Madrid en el Palau. Una resaca deportiva, claro, pero que también deja secuelas como la alcohólica, en forma de pesadez de piernas, lentitud de reflejos, visión borrosa o escasa claridad de ideas. Un control de la Ertzaintza a las puertas del Buesa no habría encontrado ni un solo rastro de excesos navideños, pero posiblemente tampoco demasiada sangre en las venas de los jugadores de Pesic, al menos hasta el descanso.

El Baskonia necesitaba una dosis concentrada de autoestima, cuanto antes mejor, pero en un partido de la Euroliga no se puede esperar que llegue a través de una carambola, menos todavía cuando enfrente se encuentra un equipo poderoso como el Barça. Era una cuestión de concentración, de intensidad y de acierto en las decisiones. Se pusieron enseguida a ello los vitorianos, no podían demorar la puesta en escena. El triple inicial de Shavon Shields fue una declaración de intenciones, pero pese a las buenas intenciones atacantes, la clave del despegue baskonista fue la defensa, agresiva y organizada durante la primera parte, con ayudas constantes y un esfuerzo masivo de todos los jugadores. Si algo ha conseguido Ivanovic en los días que lleva al mando es la solidaridad de todos los que juegan. Además, mientras Mirotic no había aparecido, en el Baskonia, Shengelia y Henry estaban enchufados como no lo habían estado todo el mes de diciembre. Enero les ha revitalizado.

Pesic tuvo que agotar los tiempos muertos cuando todavía faltaban ocho minutos para el descanso. Casi nada le funcionaba al técnico serbio, o al menos, a sus jugadores, que deambulaban sobre el parqué. Sólo Delaney parecía saber lo que debía hacer. El jugador de Baltimore mantuvo el tipo, aunque el Baskonia siguió despegándose en el marcador. A falta de cinco minutos para el descanso, la diferencia era de 15 puntos. Después de un espectacular tapón de Eric a Tomic, con la grada entusiasmada, la ventaja aumentó a 19. Lo mejor para el Barcelona fue llegar al descanso, para aclarar las ideas, con una importante diferencia en contra (47-31), pero todavía vivos.

Tras la pausa, la resaca pareció esfumarse. Apareció Mirotic, defendió mejor su equipo y el partido cambió su perspectiva, aunque el Barcelona chocó contra la genialidad de Pierria Henry, que mantuvo encendida la llama del Baskonia, que se iba apagando poco a poco, aunque el base virginiano la avivaba con cada robo, con cada triple.

La angustia se hizo patente en la grada. La diferencia en el marcador, que había superado los veinte puntos, se iba recortando con cada acometida barcelonista; con cada error, producto del agotamiento y los nervios, de los vitorianos.

Con un Barcelona mucho más serio, la victoria local que parecía diáfana minutos antes, empezó a cuestionarse desde el banquillo de Pesic, pero el drama no se completó. Dos tiros libres convertidos por Abrines a falta de 54 segundos para el final, otorgaron el primer empate a los catalanes desde el salto inicial, pero en el tiempo que restaba apareció el carácter del Baskonia personificado en un mate espectacular de su capitán, Shengelia (76-74), y una defensa feroz. Robó la pelota Polonara, recibió una falta cuando restaban 13 segundos, la perdió el equipo local en el saque, pero defendió bien el intento desesperado de Oriola sobre la bocina. Ganó el Baskonia, un triunfo que le revitaliza después de los últimos batacazos; perdió el Barcelona, lastrado por su resaca inicial.

 

BASKONIA, 76; BARÇA, 74

Baskonia: Henry (20), Janning (8), Shields (14), Shengelia (13), Eric (2) –equipo inicial-; Diop (7), Sergi García (3), Fall (0), Stauskas (6) y Polonara (3).

Barça: Hanga (4), Pau Ribas (0), Claver (2), Mirotic (17), Tomic (2) –equipo inicial-; Davies (12), Oriola (7), Abrines (4), Delaney (13) y Kuric (13).

Parciales: 21-15, 26-16, 18-23 y 11-20.

Árbitros: Christodoulou, Difallah y Silva. Eliminado Diop.

Buesa Arena. 13.628 espectadores.

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