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Thiem aparta a Nadal de la final del Godó

El manacorí pierde en su mejor partido y cierra una racha de 18 victorias consecutivas en el torneo

Nadal se despide del público tras la derrota ante Thiem. Ampliar foto
Nadal se despide del público tras la derrota ante Thiem. AP

Fue su mejor partido en este Open Banc Sabadell. Y curiosamente, Rafael Nadal salió derrotado de la pista central que lleva su nombre. No fue habitual verle llegar al Godó como perdedor en el torneo de Montecarlo. Y tampoco lo fue verle salir derrotado el día en que logró desplegar su mejor tenis del torneo. Dominic Thiem fue su verdugo, un chico de 25 años que ocupa la quinta plaza del ranking mundial y que se ha convertido en el adalid de la nueva generación. Aguerrido, preciso en sus golpes, jugando con una confianza impresionante, Thiem fue aniquilando todos los intentos de un Nadal que se acercó a su mejor juego, pero que sigue buscando el equilibrio necesario para ganar de nuevo en Roland Garros.

Nadal perdió en dos mangas por 6-4, 6-4 y cerró de esta manera un ciclo que le había llevado a ganar 18 partidos consecutivos en Barcelona, desde que fue campeón en 2016 hasta estas semifinales. Desde su primera victoria en 2005 hasta ahora, Nadal fue creando una leyenda que le llevó a ganar 11 títulos del Godó, otros 11 en Montecarlo y, fundamentalmente, 11 más en Roland Garros. Estas cifras le han convertido en el mejor jugador de la historia en tierra batida. Y esa corona no se la discute nadie. Durante todos estos años, Nadal perdió solamente tres veces en Barcelona: frente a Àlex Corretja en octavos en 2003, ante Nico Almagro en 2014 en cuartos y contra Fognini en octavos de 2015.

La cuarta derrota le llegó en su camino hacia su mejor tenis. Nadal había salvado sus tres primeros partidos sin encontrar su mejor nivel. Entonces no le hizo falta, porque a sus rivales les faltaba un plus de calidad para eliminar al mallorquín. Pasó momentos delicados en este trayecto, pero le bastó su pundonor y su actitud para ir superando las rondas. Hasta que llegó a las semifinales. Ahí sí se encontró a un jugador de un calibre similar al suyo, un tenista que a sus 25 años disputó ya la final de Roland Garros a Nadal el año pasado y que esta temporada logró su mejor título en el Masters 1000 de Indian Wells.

Thiem va lanzado hacia la cumbre del tenis mundial y ante Nadal fue mostrando los motivos que le avalan. Su juego fue monolítico, sin fisuras, con un drive y un revés de fondo desbordantes, que combinó con dejadas, bote prontos, passings y una gama interminable de aciertos que limpiaban las líneas. Jugó un gran partido, uno de los mejores partidos que se han visto en los últimos años en este torneo. Y el mejor que ha jugado Nadal en tierra batida en lo que lleva de temporada.

Esa coincidencia fue lo que permitió visionar un tenis de tanta calidad en la central de Barcelona. “Ha sido mi mejor partido en tierra de toda la temporada”, reconoció Nadal. “Esta semana ha sido muy complicada para mí, pero hoy he sentado una base importante en mi juego para poder aspirar a todo lo que se acerca. He vuelto a disfrutar de este juego y he perdido ante un jugador de altísimo nivel. Creo que lo que más me falta es poder jugar más partidos contra los mejores. Mi bagaje es corto para poder ganar a este nivel, pero me he sentido competitivo y pienso que aún lo seré más. He avanzado mucho esta semana y todo este trabajo debe llevarme a estar bien preparado para afrontar el final de la temporada de tierra [Roland Garros]”.

La diferencia no la marcó el juego de los dos tenistas, sino el saque. Nadal cometió cinco dobles faltas y eso le restó confianza en los segundos saques. “Eso le permitió a él entrar con más confianza en los puntos”, confesó Nadal. Thiem logró el break en el quinto juego de la primera manga y tuvo luego cuatro oportunidades de colocarse con 2-5, antes de imponerse por 6-4. Y en el segundo set, la historia casi se repitió. Otro break en el quinto juego le bastó al austriaco para alzarse con la victoria. El décimo y último juego pudo cambiar el rumbo del partido, porque Rafa dispuso de sus primeras tres bolas de break, con 0-40. Pero Thiem no perdió la calma, jugó sereno, tranquilo, buscando las líneas y ganando los puntos hasta disponer del primer match-ball. Y ganarlo. Fue una de sus mejores victorias. Y le abre las puertas a su primera final en Barcelona, que disputará este domingo (16.00, TVE y Esport3) contra el sorprendente Daniil Medvedev. El ruso, de 23 años (14º mundial) se impuso al doble campeón del Godó Kei Nishikori (cuarto cabeza de serie) por 6-4, 3-6, 7-5. Thiem ha ganado su único enfrentamiento previo el año pasado en San Petersburgo.

“Me voy contento de Barcelona”, cerró Nadal. “He recuperado la energía y las ganas de competir. En Indian Wells sufrí un gran bajón mental que me afectó mucho. Pero ahora vuelvo a confiar en mí mismo y veo que puedo aspirar a cosas que solo hace una semana no creía”.

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