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Sarabia da aire al Sevilla ante el Alavés

Los andaluces acechan la cuarta plaza con un gol y una asistencia del madrileño

Sarabia celebra el segundo gol del Sevilla. Ampliar foto
Sarabia celebra el segundo gol del Sevilla. EFE

No está el Sevilla para tirar cohetes. Agarrado a un gran Sarabia y un incansable Navas, el equipo andaluz, no obstante, selló un triunfo que le da mucho aire ante un rival directo como el Alavés. Tres puntos de oro que contribuyen a serenar el ambiente en el grupo de Caparrós, muy tocado después de la derrota contra el Valencia. La victoria, que permite al Sevilla colocarse a un punto de la cuarta plaza, relanza a un equipo fatigado, que, sin embargo, guarda todavía manantiales de buen fútbol.

Sevilla
SEV
2
-
0
ALA
Alavés
Sevilla
Juan Soriano, Escudero, Carriço, Jesús Navas, Kjaer, Gonalons, Roque Mesa (Marko Rog, min. 71), Sarabia, Franco Vázquez (Quincy Promes, min. 85), Ben Yedder y Munir (André Silva, min. 81).
Alavés
Pacheco, Ximo Navarro, Rubén Duarte, Martín Aguirregabiria, Laguardia, Pina (Brasanac, min. 74), Wakaso, Jony (, min. 94), Inui (Patrick Twumasi, min. 66), Borja Bastón y Jonathan Calleri (Guidetti, min. 74).
Goles
1-0 min. 40: Roque Mesa . 2-0 min. 79: Sarabia .
Árbitro
Juan Martínez Munuera
Escudero (min. 45), Jesús Navas (min. 38), Roque Mesa (min. 53), Ximo Navarro (min. 69), Pina (min. 59), Wakaso (min. 45) y Borja Bastón (min. 66).
Estadio:Ramón Sánchez-Pizjuán

El gol y la asistencia de Sarabia, por ejemplo, así como el increíble momento de Navas, imparable en su banda, son los mejores ejemplos. El Alavés no peleó demasiado en Nervión. Quizás esté algo saturado de éxito y ante el Sevilla no se mostró ni combativo ni contundente. Sigue en la pelea europea a pesar de la derrota, pero da la sensación de que los de Abelardo lo tienen todo hecho ya en esta temporada. No es el caso del Sevilla, obligado a jugar cada encuentro como si fuera una final, lo que le provoca angustia y tensión, pues ha llegado al tramo final muy castigado por una dura temporada. Nada mejor que los triunfos para recomponerse mientras llegan los duelos directos que determinarán la posición del Sevilla.

En el fútbol, a veces, es mejor jugar una vez hacia atrás que cien veces hacia adelante. El axioma lo interpretó a la perfección Sarabia en el minuto 41. Su control en el área fue impecable, como sabia su decisión de ceder atrás para que Mesa empalmara a la primera en su incursión en el área. El balón giró hasta instalarse en la escuadra de Pacheco. En el control de Sarabia hubo cierto aroma a los movimientos de Butragueño dentro del área. Una asistencia delicada, que el canario supo aprovechar para poner por delante a un Sevilla algo gripado, que, a pesar de su ansiedad, siempre llevó el control del choque ante un Alavés destensado. Los de Abelardo, después de su gran temporada, dieron la sensación de jugar con el estómago lleno.

Una circunstancia nociva para un equipo que debe su gran clasificación al corazón que pone en cada disputa. El Alavés, blandito, sufrió primero las acometidas del Sevilla, que metió algo de ritmo en 20 minutos de iniciativa. Luego, cuando se alimentaban los primeros murmullos en la grada, Sarabia jugó a otra cosa para habilitar en el remate a Mesa. Por el camino, Navas y Escudero habían sido amonestados, mientras que Soriano solo sufrió en una acción de Calleri después del habitual despiste de Kjaer.

El Sevilla volvió a mostrarse incisivo en los primeros minutos de la segunda parte, cuando todavía conservó cierto vigor físico, que se tradujo en dos ocasiones, una para Munir y otra para Ben Yedder. En la del francés, Pacheco realizó una gran parada. Tras estas dos acciones, el Sevilla entró en un marasmo que pudo costarle caro. Su ritmo, bajo y plano, llevó algo de preocupación a la grada. El Alavés se estiró, entrando Guidetti y también Twumasi. El extremo ghanés lo hizo casi todo mal en sus minutos en Nervión. Hizo dos faltas seguidas y cuando peor lo pasaba el Sevilla pegó un taconazo sin sentido con todo su equipo saliendo. Sarabia, tras gran pase de Ben Yedder, atornilló el triunfo del Sevilla. Este Sevilla de Caparrós con su barniz conservador y su falta de chispa, pero también con argumentos irrefutables de buen fútbol. Son los casos de Navas y Sarabia, futbolistas de talento que hacen que el Sevilla se coloque a un punto de la cuarta plaza en una pelea que se antoja apasionante en el tramo final de LaLiga.

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