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El ‘no récord’ del superhombre Kilian Jornet

El catalán esquió 24 horas seguidas, con 24.000m positivos de desnivel, buscando los límites de su organismo

Killian Jornet, durante la prueba del 8 de febrero en Molde.

¿Una vida sin retos? Kilian Jornet (Sabadell, 31 años) rechaza la oferta con una risa discreta. El corredor y esquiador de montaña, el montañero por tradición familiar que hizo explotar el mercado del trail running, lo tiene muy claro: “Necesito algo que me ilusione, estímulos, explorar, conocer los límites de mi cuerpo, el contacto con la naturaleza y conmigo mismo”… y así, el pasado día 8 estuvo 24 horas seguidas enganchado a sus tablas de esquí ultraligeras para responder a una pregunta que llevaba tiempo rondándole la cabeza: ¿Cuántos metros de desnivel positivo puedo sumar en 24 horas?

La respuesta: 23.486 metros, marca tremenda. Por supuesto, al día siguiente todos los titulares de prensa hablaban de un nuevo récord, extremo que Jornet contradice: “Hablar de récords en montaña es muy complicado porque existen demasiados parámetros que alteran las condiciones de igualdad que se dan, por ejemplo, en atletismo, donde hay pistas homologadas, condiciones precisas de viento… así que considero que no se trata de ningún récord oficial ya que cada persona que ha realizado algo similar lo ha hecho en diferentes lugares, condiciones… de modo que no es posible compararlo. Para llamarlo récord se tendría que haber hecho con las mismas normas en cuanto al lugar y las condiciones”, explica por teléfono desde su residencia en Noruega. “Vivimos en un momento en el que a la gente le cuesta leer más de dos líneas seguidas, y en las noticias se tiende a simplificarlo todo con titulares atractivos, lo que es una pena”, analiza Kilian.

Eso sí, Jornet honra a sus predecesores citando de memoria sus gestas: Ekkehard Dörschlag sumó 17.476m con esquís en 2007 en Bad Gastein. En 2011 Florent Perrier hizo 18.255m en Arêches Beaufort. En 2017, Mike Foote acumuló 18.654m en Montana y en primavera de 2017 Lars Erik Skjervheim consiguió sumar 20.993m en Myrkdalen. Al mismo tiempo que Lars-Erik, Malene Blikken Haukøy hizo 15.440m.

Ocho litros de líquidos y 6.000 calorías

Si no hubo récord como tal, sí que hubo un registro sumamente interesante: el atleta catalán acumuló 23.486 metros positivos de desnivel, una bestialidad, aunque curiosamente Kilian se viese intrigado inicialmente por dos cuestiones aparentemente menores: ¿Podría alimentarse correctamente? ¿Podría mantener el ritmo deseado? “Pude mantener el ritmo porque logré alimentarme correctamente”, explica.

“En pleno esfuerzo solo puedo asimilar 200 o 300 calorías a la hora así que me alimento a base de geles, pero después de seis horas de geles normalmente dejaba de tomarlos porque no me entraban y aunque mi metabolismo de grasas es bueno y en otras actividades puedo estar hasta ocho horas sin comer nada, aquí necesitaba energía constantemente. Encontré unos geles buenos y pude comer sin problemas y nunca noté un bajón de energía. Con esto, pude mantener el ritmo [el más rápido fue de 1222 metros/hora y el más lento 802 m/h pero la mayoría alrededor de 950-1000 m/h] y solo lo pasé mal entre la hora 14 y la hora 20 porque tenía sueño”. Kilian bebió ocho litros de líquidos, consumió cerca de 6.000 calorías y apenas perdió un kilo de peso que recuperó al día siguiente.

Otro de los datos interesantes es que pudo rendir a un nivel altísimo al final de su reto: “A punto de llegar al final y sintiéndome fresco después del descanso empecé a encontrarme con más energía pero necesité apretar fuerte. La media final de esas últimas cuatro horas fue de 978,6 m/h, un dato que certifica que supe mantener un ritmo constante”.

Emociones aparte

Uno de los patrocinadores de Kilian es la firma de relojes Suunto, la misma que tuvo al malogrado Ueli Steck en nómina. “Pero, igual que Ueli cuando realizó sus récords de velocidad en la cara norte del Eiger, fui yo quien propuso a Suunto que me acompañase en este reto. Con este reto buscaba conocerme, era un proyecto mío, y creo que a la gente le interesa cómo funciona nuestro organismo, cómo lo alimentamos, qué estrategia llevamos a cabo en estas situaciones…”.

Muchos se preguntan por la fortaleza mental de Jornet, su gen ganador, su probada capacidad infinita para bucear en cierta forma de agonía: “No creo tener una gran fortaleza mental: simplemente trato de ser racional. Considero que en montaña, cuantas menos emociones manejes, mejor. Hago todo esto porque lo deseo, y si esto me hace meterme en problemas, simplemente lo asumo y trato de seguir”, se sincera.

¿Qué secuelas deja un esfuerzo desmedido en el organismo de Jornet? “Dormí unas buenas nueve horas y al día siguiente me tomé la mañana de descanso y solo hice 30 minutos de bici suave para activar las piernas. Mis músculos estaban cansados pero sin sensación de dolor ni sobrecarga. La única parte del cuerpo afectada eran los pies, un poco inflamados y dolorosos. Un día después empecé a entrenarme normal”.

LOS DATOS DE LA ÚLTIMA HAZAÑA

Lugar: En el complejo de esquí de Tusten (Molde, Noruega)

Fecha: 8 al 9 de febrero de 2019

Temperatura: entre -2 y + 2 grados.

Duración: 24 horas de esquí de montaña dando vueltas, primero, a un circuito de 550 metros de desnivel y, después, a uno de 420 metros de desnivel.

Distancia recorrida: 205 kilómetros

Tiempo de ascenso total: 20h02:41

Tiempo de descenso: 3h22:44

Tiempo de subida, sin tener en cuenta quitar y poner pieles de foca, sale una media de 1.065 m/h. Esto equivale al 64,1% de su capacidad aeróbica (VO2max)

Calorías ingeridas: entre 5.500 y 6.000

Hidratación: casi ocho litros ingeridos de agua o agua con sirope

Velocidad máxima en bajada: 115km/h

Luz durante nueve horas y oscuridad las 15 restantes.

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