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Gómez Noya aparca el Ironman y vuelve a la distancia olímpica para Tokio

El triatleta español dice que quiere volver a probarse otra vez y que deja Kona para después de 2020

Javier Gómez Noya, en enero, en la escuela del Triatlón Ferrol que lleva su nombre y de la que es padrino.
Javier Gómez Noya, en enero, en la escuela del Triatlón Ferrol que lleva su nombre y de la que es padrino. EFE

Javier Gómez Noya ha anunciado esta mañana que volverá a la distancia olímpica del triatlón para competir en los Juegos de Tokio 2020. Cuarto en Pekín 2008, segundo en Londres 2012, no pudo competir en Río 2016 porque, un mes antes de la cita olímpica, se rompió la cabeza del radio en un entrenamiento en bicicleta. Tuvo que decir adiós al sueño de la medalla de oro. Cinco veces campeón del mundo (2008, 2010, 2013, 2014, 2015), en 2018 decidió afrontar nuevos retos. Abandonó la distancia olímpica para preparar el Ironman. En el de Hawái, en octubre, fue undécimo en la prueba cumbre.

"He decidido volver a las distancias cortas y a las series mundiales para tratar de clasificarme para Tokio. Soy realista también, después de un año alejado del circuito mundial de distancia corta, quiero ver cómo respondo en distancia olímpica. Si me veo competitivo, que espero que sí y para ello trabajo, trataré de buscar la clasificación para los Juegos. No quiero ir a Tokio por ir, ya he estado en una cita olímpica... Participar no es una motivación, quiero estar luchando con los mejores por los medallas", comentó el español, de 35 años, en un desayuno organizado por el Banco Santander y después de entrenarse por la mañana en la Blume.

¿Aparcas el Ironman?, le preguntaron. "A Kona volveré, antes o después, dependerá del rendimiento en corta distancia. Fue una experiencia diferente y fue un año muy bueno en el que me marqué nuevos objetivos y en el que conseguí buenos resultados, sobre todo en el debut en el Ironman de Cairns [Australia, donde fue plata]. En Kona no fue como me hubiera gustado, aprendí que es una carrera muy complicada que hay que conocer; a todos los grandes campeones que han triunfado allí les ha costado varias ediciones llegar al éxito. Cometí un error y lo pagué caro, quizás arriesgué demasiado en la bici. Pero jugaba a ganar… no salió. Cuando vuelva a prepararme para ello, tendré más conocimientos”, contestó Gómez Noya. 

A Kona, eso sí, volverá después del año olímpico. "Compaginar las dos distancias es imposible, al menos a nivel alto. Si en corta distancia no me veo competitivo, a lo mejor vuelvo antes. Las competiciones me pondrán en mi sitio y me dirán dónde estoy. Seguiré haré medios Ironman como he hecho en los últimos 8-10 años, es buen entrenamiento para la corta. La larga distancia ahora habrá que aparcarla", matizó. La distancia olímpica son 1,5 kilómetros a nado, 40 de bicicleta y 10 corriendo; el Ironman, 3,8 km a nado, 180 de bici y 42,195 (un maratón) corriendo.

Dice Gómez Noya que el año que le dedicó al Ironman le sirvió para cargar pilas. "Después de 15 años en las distancias cortas necesitaba refrescar la mente y buscar nuevos objetivos. El cuerpo me pidió un cambio, el aprendizaje fue muy bueno. Me ayudó a conocerme mucho mejor, a salir de mi zona de confort. He aprendido de mí mismo. El Ironman es más complicado de lo que parece, hay factores que en corta distancia no tienen relevancia y en larga sí. Además, competir con rivales diferentes siempre motiva", cuenta.

"Ahora he decidido probarme otra vez con la idea de Tokio", asegura. En agosto, en Tokio hay una prueba-test que da plaza directa. Allí competirá el triatleta. "Lo que tengo que demostrar es que estoy entre los tres mejores españoles". Todavía no tiene claro cuándo debutará. "Hay tres series mundiales de distancia olímpica que son Bermudas [27 de abril], Yokohama [18-19 de mayo] y Leeds [8-9 de junio]: mi intención es estar en buena forma en las tres", ha asegurado. Entre Bermudas y Yokohama, se disputará el Mundial de triatlón de larga distancia [3 km de natación, 112,5 de bici y 30 km corriendo] en Pontevedra. "Me hace mucha ilusión que sea en casa. Una prueba de larga distancia es, muy diferente a un Ironman, eso sí; quizás no con la mejor preparación específica para esa carrera, pero creo que lo haré", dijo el triatleta.

¿Conseguir el oro olímpico es una de las razones que te ha hecho tomar esta decisión?, le preguntaron. "Un oro olímpico es lo máximo a lo que puedo aspirar en distancia olímpica y es un objetivo, claro; pero hay un camino largo para llegar hasta allí y a mí me gusta tener claro el objetivo final, pero también el camino que hay que seguir. Aun así, por la experiencia que tengo en las grandes competiciones y en los Juegos, aparte de estar entre los mejores, tienes que llegar allí y que ese día te vaya perfecto. A veces gana el mejor y otras veces no, pero cuanto mejor estés más posibilidades tienes", contestó.

"Mario Mola es el rival a batir"

En cuanto a la preparación, que ya ha empezado después de las vacaciones y de su boda, no habrá grandes cambios y seguirá trabajando con Carlos Prieto con el que se juntará a partir de abril en Pontevedra. Hasta entonces, se entrenará en Nueva Zelanda. "Volveré al tipo de entrenamiento de antes [de la distancia larga], no habrá grandes cambios, sí alguna adaptación, pero el método con el que hemos trabajado en los últimos años ha dado buenos resultados". Prieto le sigue desde 2013. "Le dije a Javi que tenía que hacer lo que le apetecía y sin obsesionarse con el rendimiento. Ahora el objetivo es clasificarse para Tokio y preparar bien la carrera de los Juegos. También le he dicho que a sus 35 años tiene que disfrutar de sus últimos años como atleta de élite, que demostrar ya lo ha demostrado todo. No está para disgustarse", cuenta el entrenador por teléfono desde Lanzarote.

¿El que menos se habrá alegrado de tu vuelta es Mario Mola, no?, le preguntaron entre risas. El mallorquín de 28 años ha ganado los últimos tres Mundiales (2016-17-18). "Mario se defiende solo, ha ganado los últimos tres mundiales y antes de esos, en los que yo gané, estuvo en el podio… Ahora mismo el mejor triatleta del mundo en distancia olímpica. Es un referente también para mí", contestó Gómez Noya. Aparte de compañeros y rivales, son buenos amigos.  "No hemos hablado demasiado de mi regreso", confesó Gómez Noya.

El triatleta es consciente de que el nivel ha subido mucho en los últimos años. "He competido con muchas generaciones de triatletas, al principio con gente mayor que yo que cuando empezaba veía en la televisión y eran casi mis ídolos, luego con gente mi edad y más joven. De todos se aprende y ha habido una mejoría. Fui campeón del mundo por primera vez en 2008, ahora mismo con el nivel que hay no sería campeón del mundo", aseguró. "El mayor nivel para mí fue el que hubo en 2011-12-13; ahora igual las carreras van más deprisa pero más predecibles", concluyó.

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