El Athletic comienza una nueva etapa

La sorprendente y ajustada victoria de Aitor Elizegi rompe con el legado de Josu Urrutia, que pretendía perpetuarse con Uribe-Echevarria

Aitor Elizegi (c), nuevo presidente del Athletic.EFE/Miguel Toña (atlas)

Alberto Uribe-Echevarria fue elegante en su despedida del palacio de Ibaigane, cuando después de reconocer su derrota en las elecciones del Athletic se enfrentó a los micrófonos: “La afición no está dividida. Lo que está dividido es el voto. Por favor, tenemos que estar con el presidente, que es Aitor Elizegi. Somos lo que somos, porque somos como somos”.

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Era el espaldarazo al cocinero que se convierte en nuevo presidente del Athletic. Josu Urrutia, el anterior mandatario, no se dejó ver después de que se confirmaran oficialmente los resultados. Tal vez se sintió partícipe de la derrota, ajustadísima, pero derrota, de uno de sus hombres de confianza en el núcleo duro de la anterior directiva. Siete años y medio le han desgastado bastante, sobre todo los dos últimos donde los resultados deportivos han sido malos. Su permanente enfrentamiento con los medios le ha cerrado puertas, y él se ha cerrado otras muchas. El Athletic, que tradicionalmente ha mantenido unas magníficas relaciones con casi todos los clubes, ha visto cómo se deterioraban en algunos casos por la peculiar visión del exjugador convertido en presidente. Florentino Pérez –es un ejemplo–, no ha visitado todavía el nuevo San Mamés y prometía en privado que no lo haría hasta que Urrutia abandonase el cargo. Todo eso le ha pasado factura a Uribe-Echevarria. También su desaparición casi total en los últimos días de la campaña electoral, mientras Elizegi se multiplicaba.

El presidente de Bilbao Dendak, la organización que potencia el comercio y el turismo de la capital vizcaína, en la que sustituyó a Juan Carlos Erkoreka, que también aspiró en su día a la presidencia –perdió ante García Macua–, y que será el responsable de la Fundación Athletic, ha tenido el mérito de ganar por 85 votos, la diferencia más ajustada en la historia electoral del Athletic, después de que votaran 19.340 socios (un 46,77%). Se llevó 9.264 (47,90%), por los 9.179 (47,46%) de su oponente. Pero el dato más significativo al margen de la abstención fue el número de socios descontentos (781) que votaron en blanco. Hubo, además, 116 votos nulos.

La proclamación del vencedor se alargó. Hubo suspense, porque el acta de la mesa número 22, que le daba a Elizegi los votos necesarios para ganar, no aparecía. Se había perdido en la carpa en la que se arrojaban los votos ya contabilizados, e incluso la otra candidatura se pensó pedir la anulación de esa mesa. Al final, el acta firmada apareció y los resultados se dieron como definitivos.

En la nueva junta directiva de Aitor Elizegi, que quiere desarrollar una nueva estrategia digital, “el Athletic 3.0”, que llevará a cabo José Manuel Mosteiro, presidente del grupo Versia y fundador de Panda Software. Hay también un médico, el vicepresidente Mikel Martínez, conocido por su trabajo en la Vuelta a España; dos periodistas, Itziar Villamandos y Tomás Ondarra, redactor jefe de EL PAÍS; y Erkoreka al frente de la Fundación, que además de empresario trabajó durante muchos años como redactor de política en diversos medios de comunicación. Es factible que la relación con la prensa mejore.

Las relaciones con el PNV

Posiblemente también reconduzca Elizegi el equilibrio con los poderes fácticos de Bizkaia. El PNV siempre suele tener mucho que ver con la dirigencia del Athletic. El nuevo presidente es simpatizante de la formación nacionalista. En su momento, suscribió una carta de apoyo a la candidatura de Iñigo Urkullu como lehendakari y algunas personas de su entorno cuestionaban, cuando la presidenta de la formación, Itxaso Atutxa, acudió al acto de presentación de Uribe-Echevarria, que dónde estaba la carta del candidato al que su partido apoyaba.

De hecho, en la campaña no hubo ninguna crítica nacionalista ni de los entornos abertzales –como sucedió en anteriores ocasiones con Fernando García Macua– a que el candidato derrotado en los comicios no hablara euskera. Elizegi sí lo domina. Como Urrutia.

El presidente del Athletic -que aseguró que además de los proyectos que ha presentado el objetivo es que el equipo consiga los 42 puntos cuanto antes, “y daría muchos de los votos que he tenido por esto”- se muestra también conciliador con la candidatura derrotada “porque en su programa electoral hay muchas cosas válidas. El grupo de Uribe-Echevarria era magnífico”. Reconoce el trabajo de Urrutia, “que para mí siempre será uno de mis ídolos, mi capitán, aunque no siempre haya estado de acuerdo en sus decisiones como presidente”. Y también reconoce a sus directivos: “Hay personas muy válidas en el otro grupo que pueden aportar muchas cosas al club. Les pedimos ayuda, respeto y apoyo”. Además, pone en valor a los trabajadores del Athletic. “He visto cosas que me corroboran que la gente que trabaja aquí es muy valiosa, basta con ver cómo han organizado algo tan complicado como estas elecciones”.

No quiere hablar todavía de fichajes en el mercado de invierno. “Tenemos la riqueza de técnicos como Garitano y Ferreira y de gente que se incorpora como Alkorta, Ayarza y Suances. Los refuerzos los deben decidir gente capaz como ellos”. De hecho, los nuevos gestores deportivos se tendrán que poner a trabajar de inmediato. La situación del equipo es casi dramática, un punto por encima de la zona de descenso si el Real Madrid le gana al Villarreal el partido aplazado por el Mundialito de clubes. Esa es la prioridad del nuevo presidente.

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