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Solo el Barça puede con Paco López

Desde la llegada del técnico al Levante, en marzo, solo los barcelonistas han sumado más puntos en LaLiga

Paco López da instrucciones durante un partido del Levante.
Paco López da instrucciones durante un partido del Levante. EFE

Octubre ha sido sinónimo de revolución para el Levante como lo fue marzo. En el cambio de imagen, radical, ha intervenido, otra vez, Paco López, que ha aplicado al equipo una cura que le ha proporcionado solidez, asociación, desborde y fluidez. Después del tratamiento, el equipo ha salido supervitaminado. Hasta el punto de que sólo ha coleccionado victorias. Sus víctimas: Deportivo Alavés (2-1), Getafe (0-1), Real Madrid (1-2) y Leganés (2-0). Tres rivales directos y una pieza grande en un escaparate colosal como el Santiago Bernabéu.

El Levante empezó LaLiga como había acabado el ejercicio anterior: ganando. Con una actuación estelar de Morales se impuso 0-3 al Betis en el Villamarín. En las cinco jornadas siguientes sólo sumó un punto. Perdió con el Celta (1-2), el Espanyol (1-0), el Sevilla (2-6) y el Valladolid (2-1), y empató con el Valencia (2-2). Los seis goles que le metió el cuadro de Machín en el Ciutat de València hicieron recapacitar a Paco López, pero el jueves siguiente, en jornada intersemanal, apenas movió los muebles para jugar en Zorrilla.

La derrota lo convenció de que tenía que renunciar a su clásico 4-4-2. El balance defensivo, donde se acusaba la venta de Jefferson Lerma, no era bueno y el técnico le dio una vuelta a su sistema. Con convicción y sin aferrarse como un fundamentalista al sistema de juego que lo había acompañado siempre, el técnico de Silla reunió al grupo y les dijo que iban a jugar con otro dibujo. Asomado al descenso, optó por esa solución. Y el vestuario se aplicó porque cree en su entrenador. Los mismos jugadores que antes perdían, ahora están en racha.

Paco López mudó la piel de su equipo y pasó a jugar un 3-5-2. Resultado: póker de victorias y un llamativo cambio de juego en el que no ha renunciado a su vocación de técnico ofensivo. En el bloque han vuelto los dos centrales que le proporcionaron solidez en los espléndidos meses finales de la pasada temporada en la que salvó al equipo del descenso: Róber Pier y Cabaco. Con ellos, Postigo, el otro central, juega más tranquilo. Ha hecho feliz a Toño, dándole la banda izquierda como carrilero con permiso de Morales, que sigue descolgándose por allí

La reconversión: de Jason a Oier

Ha reconvertido a Jason, un media punta de calidad que ahora ocupa el carril derecho. Ha reactivado al talentoso pero irregular trotamundos Rubén Rochina, con el que no contó en el tramo final del curso pasado y que hoy parece imprescindible porque se asocia bien con Campaña y Bardhi. Y arriba, dos tipos que juegan de memoria y tienen buena química porque coincidieron en el filial granota: Morales y Roger. En la portería, Oier, que sólo ha tenido una única jornada negra —la del Sevilla—, es un meta de paradas que dan puntos.

Con el cambio de táctica, el impacto de Paco López en los números de su equipo ha sido, de nuevo, bárbaro. El valenciano ya se ha convertido en el segundo entrenador con más triunfos en la historia del club y es el que mejor porcentaje tiene de partidos ganados (61,9%).

En una hipotética clasificación del campeonato que fuera desde que asumió el banquillo azulgrana en marzo de 2018, para dirigir al Levante en Getafe, hasta la fecha, el equipo ha sumado 41 puntos. Solo el Barcelona ha acumulado más: 45. Por detrás, con 36, estaría el Real Madrid. Trece victorias, dos empates y seis derrotas son la magnífica racha de Paco López al frente del modesto equipo del barrio de Orriols, el patito feo de la ciudad.

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