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El Simeone más osado en el Bernabéu

El técnico rojiblanco apostó por Rodri y Lemar y por Filipe antes que Lucas

real madrid - atletico
Simeone, durante el derbi ante el Madrid en el Bernabéu. REUTERS

“Queríamos ganar”, sentenció Simeone. El once que dispuso, con Rodrigo en el eje en vez de Thomas, con Filipe Luis en lugar de Lucas y con Lemar como cuarto centrocampista fue toda una declaración de intenciones. Durante la semana, el foco en el Cerro del Espino y también en algunos sectores del club se había puesto en la elección que tomaría el entrenador, o Rodrigo o Thomas, en el eje del centro del campo. Muchas voces internas clamaban por el primero y daban por seguro que jugaría apoyados en su rendimiento y en la lógica de que el chico fue fichado para jugar esta clase de partidos. Así fue. Aupado en la calma de Rodri y en los giros de Lemar hacia adentro, el Atlético ejecutó uno de los primeros actos más atrevidos que se le recuerdan en el Bernabéu bajo la dirección de Simeone. En ese tramo, por momentos, los futbolistas rojiblancos sometieron en ataque a los de Lopetegui y en defensa les redujeron a un sinfín de cambios de orientación de Nacho a Carvajal y viceversa cuya continuidad moría en los alrededores del área del Atlético, donde emergió imperial Giménez.

“En el primer tiempo jugamos para poder estar en ventaja, fue un buen partido de fútbol, generamos situaciones de gol muy claras”, analizó el preparador argentino, que no nombró a Courtois cuando le elogió un deje que suele ser habitual con los jugadores del eterno rival. “Su portero tuvo una gran actuación”, aseveró El Cholo cuando recordó los mano a mano que Courtois le sacó a Griezmann y Diego Costa. “Luego, en el segundo tiempo”, argumentó el técnico, “ellos empezaron a crecer. Normal en un equipo que cuenta con grandes jugadores. Nosotros ya no pudimos hilvanar más jugadas de ataque. No es fácil venir a este estadio. Me voy con un sabor amargo por el primer tiempo, pero por el segundo el empate es justo”.

La mejoría del Madrid en la presión y la entrada de Ceballos, terminaron por encajonar al Atlético en su campo. “Fue el momento de juntarnos más por el centro, con Correa y Koke cerrando, y entró Thomas. Cuando el equipo se volvió a acomodar, volví a darles más libertad y metí a Kalinic, pero no encontramos la manera de hacer contragolpes. El equipo supo sufrir, que era lo que tocaba”. Preguntado por la mano de Casemiro dentro del área tras un centro de Griezmann y por el VAR, Simeone se resignó: “Qué quieren que les diga, hay cuatro del VAR allá arriba, cuatro abajo, se pueden equivocar, nos equivocamos todos. Posiblemente no vieron necesario detenerse a mirar la jugada porque entendieron que era una jugada normal”. “La pelota da en la mano de Casemiro, todo el mundo la ha visto clara, más no puedo decir”, advirtió Koke.

Para Diego Godín, la clave de un segundo tiempo del Atlético menos punzante que el primero estuvo en el esfuerzo realizado en los primeros 45 minutos. “Fue un desgaste tremendoen presión, en posesión, corriendo, si balón, con balón, contragolpeando. Lo hicimos todo bien, luego lo que hicimos fue replegarnos, nos costó salir, pero ellos apenas crearon ocasiones, solo la de Asensio, que la paró bien Oblak”.

 

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